El Gobierno británico acepta rescatar Flybe y desata una tormenta en el sector del transporte aéreo

IAG se queja ante Bruselas por beneficios a una empresa en crisis que supondrían ayudas estatales
Carlos Schwartz
Esta semana el Gobierno de Boris Johnson en Reino Unido decidió hacer lo que su antecesor no hizo con el tour operador Thomas Cook: poner en marcha un plan de rescate. Esto ha desatado fuertes críticas del resto de las compañías aéreas que operan en Reino Unido que consideran que se está asistiendo a una empresa privada con dinero de los contribuyentes. IAG, el propietario de Iberia y de BA, envió una carta a la Comisión Europea quejándose por lo que considera que es una violación de las disposiciones de la Unión Europea (UE) porque se destina dinero de los contribuyentes para un rescate, atentando contra las normas de la competencia. IAG como sociedad mercantil está constituida bajo derecho español y tiene sede en Madrid. La decisión del Gobierno también desató reacciones por parte de otros competidores como el consejero delegado de Easy Jet, Johan Lundgren, quien declaró que: “El dinero de los impuestos pagados por la ciudadanía no debería ser utilizado para rescatar empresas individuales, especialmente si cuenta con el respaldo de negocios bien financiados”.
El comentario viene a cuento de que Flybe, tras llegar a un punto de colapso a finales de 2018, fue adquirida por un consorcio formado por Virgin Atlantic, Stobart Air y Cyrus Capital, quienes bajo la denominación de Connect Airways, se hicieron con la segunda línea aérea europea de cabotaje por dimensión por el precio de 2,8 millones de libras esterlinas. De acuerdo con fuentes del sector de la navegación aérea un funcionario del Gobierno afirmó que el consejero delegado saliente de IAG, Willie Walsh, “tiene otros motivos para su ataque al rescate como una larga rivalidad entre BA y algunos de los accionistas minoritarios de Flybe”. Virgin Atlantic es propiedad en un 51% de Virgin Group y en un 49% de Delta Airlines de Estados Unidos. KLM y Air France mantuvieron desde 2017 hasta diciembre pasado una opción para adquirir una participación en la línea aérea, de la que desistieron.

Flybe es una línea aérea que transporta 8 millones de pasajeros al año y es una de las conexiones de cabotaje clave para el Reino Unido al unir localidades que de otra forma quedarían aisladas por falta de transporte. En la medida que el partido Conservador asumió el compromiso de asistir a las regiones más aisladas y empobrecidas de las islas, dejar caer a esta línea aérea podía tener consecuencias políticas. Pero Flybe también une regiones del Reino Unido con ciudades del continente europeo. El paquete de ayudas del Gobierno incluye la posibilidad de un crédito “siempre en condiciones de mercado” señalan portavoces oficiales, y una suspensión temporal de las tasas fiscales por transporte de pasajeros, que de acuerdo con el sector del transporte aéreo “son las más caras del mundo”. 
Las compañías pagan una tasa por pasajero transportado, y la suspensión temporal y el fraccionamiento del pago de las mismas han llevado a una reacción adversa de los competidores. Londres ha replicado afirmando que esa facilidad de pago está al alcance de todas las transportistas que lo soliciten. Walsh ha afirmado en una nota que “Antes de la adquisición de Flybe por el consorcio que incluye a Virgin/Delta, Flybe argumentó la necesidad de asistencia por parte de los ciudadanos que pagan los tributos por la vía de subsidios a las rutas regionales. Virgin/Delta pretende ahora que los sujetos fiscales se hagan cargo de sus mala gestión económica de la línea aérea”.

El ejecutivo afirma además que “El estado calamitoso de Flybe pone en ridículo las promesas de la empresa, sus accionistas y Heathrow de que si se construía una tercera pista habría una expansión de los vuelos regionales”. Para atajar estos ataques el Gobierno ha señalado que la posibilidad de fraccionar el pago de las tasas por pasajeros está vigente para todas las empresas, y que cualquier beneficio que se otorgue al transporte de pasajeros dentro de Reino Unido se extenderá a todo el sector. El secretario de estado de Transporte ratificó esta alternativa señalando que se estudiará una modificación en el sistema de tasas por transporte de pasajeros que en caso de adoptarse será extendida a todo el sector. Uno de los problemas que introduce una reducción de tasas de acuerdo con algunos analistas es que en parte están destinadas a moderar las emisiones de CO2 generadas por la líneas aéreas, pero este criterio es muy contestado por el sector que afirma que no tiene efecto alguno sobre el control de emisiones.

El acuerdo alcanzado entre los accionistas de Flybe y el Gobierno incluye una inversión de varias decenas de millones de libras por parte de los accionistas en el capital de la sociedad. Pero el nudo del acuerdo es la posibilidad de que haya una revisión global de las tasas por pasajero que beneficiarían a todo el sector a estar por las declaraciones del secretario de estado. Un recorte de las tasas podría quedar incorporado al proyecto de presupuestos generales del Estado que quedaría cerrado en marzo. 

La idea de Londres es que una medida de este tipo puede mejorar las conexiones interiores del país. El estudio va a considerar como implementar el recorte de las tasas sin afectar a los objetivos de reducción de emisiones de CO2 con los que se comprometió el país. Lundgren señaló que se trataba de un buen comienzo y apuntó que: “Las tasas por pasajero del Reino Unido son unas de las más altas del mundo y suponen un recargo considerable en el precio pagado por los pasajeros. Carece de incentivos para las líneas aéreas para mejorar la eficiencia en la generación de carbono en los vuelos y actúa exclusivamente como una forma de generar ingresos”.