El precio del crudo sigue al alza tras eliminar Estados Unidos exenciones a importaciones de Irán

La escalada del combustible impulsa el precio de las acciones de las petroleras a pesar de los ’stocks’
Carlos Schwartz
Esta semana se inició con la sorpresiva decisión del Gobierno de Estados Unidos de suspender de forma anticipada las exenciones para la importación de crudo iraní concedidas a China, Corea del Sur, India, Japón y Turquía. El presidente Donald Trump dijo, al anunciar la medida, que había acordado con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos que impedirían un aumento excesivo del precio del petróleo. Sin embargo, cuesta mucho imaginar que los países que sostienen sus balanzas de pagos con las exportaciones de crudo, se precipiten a equilibrar la demanda en el mercado. Es probable que en parte la escalada de los precios sea el resultado de posiciones especulativas tomadas inmediatamente después del anuncio. Pero a estas alturas el precio del crudo no es un fenómeno puro de la oferta y la demanda efectiva, sino que tiene incorporado en su médula las posiciones cortas y largas que toman los fondos de inversión y los bancos de negocios. El precio del barril, tanto del West Texas Intermediate como del Brent, subió el lunes tras el anuncio y el recorrido ascendente se mantuvo el martes. 
El Brent subió hasta los 74,64 dólares alcanzando su cotización más alta desde noviembre del año pasado, aunque cayó hasta los 74,43 es decir un 0,8% más alto al final de la mañana la víspera. El WTI aumentó el 0,7% hasta los 66,02 dólares.

El aumento del precio del crudo se tradujo en un alza en la cotización de las acciones de las petroleras europeas. El precio de las acciones de Repsol subió un 0,8% en un día y las acciones de Shell subieron el 1,9% y las de BP un 2,3% después de una jornada festiva en el norte de Europa por la Pascua. El índice Euro Stoxx 600 para el sector del petróleo y el gas tuvo su mejor día en casi cuatro meses con una subida del 1,9%. El otro indicador sensible son las acciones de las líneas aéreas cuyos ingresos son proporcionalmente inversos al precio del combustible. Las acciones de IAG cayeron un 3,8%, las de Ryanair un 4,6% y las de Easy Jet un 2,4%. El precio del Brent está casi un 50% por encima del que fijó a finales de diciembre, cuando marcó un récord a la baja para 17 meses. La subida es resultado de los recortes de producción de la OPEP, y a que las sanciones a Irán y Venezuela han adquirido consistencia.

Con la proximidad del verano, estación en la cual aumenta la demanda de petróleo, el mercado se mostrará muy sensible a cualquier problema en la producción de crudo de países como Venezuela, Libia y Nigeria.

La crisis en Libia tras la ofensiva del general Jalifa Haftar, que tiene el respaldo de la Administración de Donald Trump, ha tensado el mercado. La irregularidad en la producción de este país, y el estado de guerra en el que se ve envuelto de forma intermitente, es un temor añadido a las fluctuaciones en los niveles de producción. De conjunto sin embargo, los analistas consideran que no hay problemas de suministro y que aun existe capacidad ociosa para incrementar la producción de forma significativa, lo cual podría anular todo tipo de tensiones en el precio. 

Sin embargo a ningún productor le hace gracia la posibilidad de una nueva caída del precio del crudo hasta los niveles extremos de hace tres y cuatro años. Los problemas en Nigeria y nuevos trastornos en Venezuela se pueden sumar al cuadro de tensión. Hoy el Departamento de Energía de Estados Unidos anunciará la situación de sus niveles de reservas y un panel de 11 analistas coincidió en que se va a registrar un incremento moderado de 400.000 barriles respecto de la pasada semana.

El panel considera que hay una continuidad del suministro en Estados Unidos y un aumento paulatino de las reservas que no van a menguar hasta las vacaciones estivales. De acuerdo con un informe de Goldman Sachs la decisión de la Administración Trump tomó por sorpresa al mercado, que esperaba estas medidas más tarde, pero consideró que el efecto sobre los precios tenía poco recorrido y en el medio plazo perderían su efecto.

“Reconocemos el riesgo alcista en el corto plazo en el precio del crudo, sin embargo reiteramos nuestra estimación de un precio entre los 70 y 75 dólares por barril para el segundo trimestre de este año”, señaló el banco en una nota sobre el mercado del crudo. Si se tiene en cuenta que el mercado ha perdido 1,3 millones de barriles diarios de Irán la fluctuación del precio ha sido escasa, señala el informe.

La lectura de este efecto es que el mercado mantiene la convicción de que los productores pueden subsanar la pérdida de producción por las sanciones moderando el recorte de producción que mantiene la OPEP y sus socios de fuera de la organización. El aumento de los precios y la convicción de que puede haber precios más altos en el mercado del crudo por unos meses se ha reflejado en la mejora de la cotización de la moneda de países productores contra el dólar. 

La corona danesa y el dólar canadiense son dos ejemplos. En el complejo escenario de las relaciones internacionales, la Unión Europea y en especial Francia, han afirmado que apoyarán a Irán para la obtención de ingresos legítimos de su actividad. Para Francia esto será así mientras mantenga sus compromisos con sus obligaciones nucleares según los acuerdos internacionales firmados por Teherán y de los cuales Estados Unidos se retiró. 

De acuerdo con fuentes del sector la UE, China y Rusia retomarán en septiembre las operaciones comerciales con Irán desconociendo las sanciones. La portavoz de la Comisión Europea, Maja Kocijancic, declaró en Bruselas que “Lamenta la decisión de Estados Unidos de no renovar las exenciones para la exportación de crudo. Esto aumenta las posibilidades de que la implementación del acuerdo nuclear (JCPOA) se vea minada y ese acuerdo es clave para la arquitectura de los acuerdos para la no proliferación de las armas nucleares que tiene el apoyo unánime del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.