Enel: más deuda, menos negocio y mucho más beneficio

Alfonso Pajuelo
No es de extrañar que la estatal Enel siga ordeñando la vaca española, Endesa, hasta dejarla exhausta  Sus beneficios en Italia dependen en una cuarta parte de la bovina española. Añadamos lo que recibe de las filiales latinoamericanas que compró (es un decir) a Endesa en el proceso de vaciamiento a que somete a la española. Conforme a lo previsto, Enel reduce ligeramente el negocio en Italia y España y aumenta el endeudamiento (+10%) hasta la espectacular cifra de 41.000 millones de euros. Pese a ello la empresa pública Enel aumenta el beneficio un 26,7% a mayor gloria del estado italiano.
Endesa también tiene una abultada deuda pero no porque sea una empresa en expansión sino porque tiene que cebar a su matriz. En ocho años Endesa se ha endeudado en 24.000 millones que han financiado el dividendo y así ha continuado en 2018. En el camino, se quedó con el negocio en Latinoamérica y con las renovables que fueron a parar a Enel Green Power. El negocio no puede ser mejor para la estatal italiana pero sí peor para la primera eléctrica en España, vaciada, endeudada y ordeñada. Eso sí, tiene un presidente florero español, el prestigioso jurisperito que cobra más de 700.000 euros al año por no saber nada del sector eléctrico.