Francisco González, ocupado en hacer campaña para promover un regulador bancario único europeo sólo ve la paja en el ojo ajeno. Dispara contra los ejecutivos "avariciosos" que se fijan sólo en sus bonus y no en sus instituciones. El agujero de 500 millones de euros por Madoff no impide que la dirección de BBVA se reparta 133 millones en primas y que haya sustanciosas aportaciones a los planes de pensiones de su cúpula. FG reparte caramelos amargos sólo para los demás.