Florentino y el "regalo" de investidura de Ronaldo

Antonio Cubero
Florentino Pérez fue investido ayer de nuevo como presidente del Real Madrid con el nombre de Florentino IV y un discurso que un castizo diría lo sacó del `baúl de la Piqué…´ para volver a invocar a Santiago Bernabéu prometer más o menos lo mismo que hace trece años cuando accedió por primera vez a la presidencia blanca. Reincidió en que el club “será de sus socios mientras sea presidente” y en la potencia económica en la que ha convertido al club bajo su mandato. “En 2009 teníamos 30 millones de patrimonio y ahora tenemos 300. Somos el club con más ingresos del mundo”.

Florentino Pérez inicia su cuarto mandato como a él más le gusta y se siente triunfador, es decir, hablando de las reformas que acometerá en el estadio Santiago Bernabéu y las residencias para el primer equipo y la cantera en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. Pero de las cuestiones deportivas que es lo que está esperando el socio, muy poco en su alocución. No se pronunció sobre el nuevo entrenador del primer equipo en sustitución de José Mourinho, aunque garantizó que el “cuerpo técnico estará a la altura del Madrid”.

Florentino tiene que bajar a la arena sin tiempo para disfrutar de su nueva toma presidencial y afrontar cuanto antes el futuro en busca de los éxitos deportivos que deben acompañar añ dinero que maneja. Y no sólo tiene ante sí la tarea de la firma de un técnico y una figura de tronío que eclipse el efecto que ha causado el fichaje de Neymar por el Barcelona, porque como regalo de investidura, Florentino ya sabe que Cristiano Ronaldo parece que vuelve a estar triste y, según nos cuentan desde la vecina Portugal, se ha descolgado pidiendo 20 millones por temporada para renovar. La papeleta no va a ser de fácil solución.

Sabe de sobra Florentino que después de diez temporadas como presidente ofrece un balance sorprendente: 5 títulos grandes de 29 posibles, 10 títulos oficiales en 10 años, 855 millones de euros invertidos en fichajes y un coste de 85 millones de euros por cada título logrado. Y con una posdata final: desde su directiva decidió no renovar el contrato de Vicente del Bosque, el Madrid no ha vuelto a ganar la Liga de Campeones. La Décima sigue siendo la asignatura pendiente de Florentino Pérez.