Iberia, un problema mayúsculo

Alfonso Pajuelo
Reino Unido recompone la figura para enfrentarse al Brexit y May parece inclinarse por apoyarse en mister Trumpeter y los acuerdos comerciales que pueda firmar con él para dar argumentos de peso a las empresas que dudan sobre su permanencia en las Islas al abrir la posibilidad de evitar los problemas que se puedan crear en los países oriundos de esas empresas.
Un caso que puede resultar llamativo y generará no poca polémica es Iberia, otrora aerolínea de bandera española que gozó y todavía goza de los privilegios derivados de ello. IAG, su matriz, está radicada en España, es decir, en un país miembro y, además, en el área euro. Pero la mayoría del capital de IAG es británico  y las decisiones proceden de Londres. Hasta ahora la ficción no tenía mucha importancia pero a raíz del Brexit la cosa cambia radicalmente.

Si añadimos el factor Trumpeter el asunto se complica en demasía y debería obligar a los órganos de decisión comunitarios a tomar cartas en el asunto, cuanto antes mejor. Iberia tiene privilegios en España y controla con holgura el sector. Iberia y BT tienen una posición importante en Europa como consecuencia de su sello comunitario.

Pero, ¿es posible mantener esa ficción con Reino Unido fuera de la UE?, con el centro de decisión en Londres y Estados Unidos por en medio de tapadillo. Por el momento todas las ventajas están de parte de IAG pero eso no puede mantenerse.