Indra cuenta con Blesa, tras las dudas de Fenosa

Javier Monzón, presidente de Indra, promulga a los cuatro vientos que quiere ser una empresa global, no internacional; porque ser internacional no es más que vender en cualquier país del mundo, y esto no tiene mérito para él. Para Monzón el verdadero objetivo es ser Global, que significa ser capaz de producir o captar talento en cualquier lugar del mundo. Y en eso estaba cuando se desestabilizó todo con el tema de Unión Fenosa. Y luego vinieron los rumores sobre Blesa.

Indra es un éxito en América Latina y Europa, donde es un gran operador tecnológico. Pero serlo en Estados Unidos y Asia es otro cantar. Sin embargo,  y por ejemplo, son los únicos proveedores tecnológicos extranjeros de la US Navy (tierra, mar y aire). Y con paso marcial, Monzón ha elaborado unos objetivos ambiciosos para ser una empresa global en los cinco continentes para lo que necesitan crecer más con compras y expansión, lo que puede derivar en más capital.

Y para eso contaba con socios tan poderosos como la eléctrica Unión Fenosa y Caja Madrid. Pero ahora, sus fortalezas han devenido en debilidades. Los riesgos de tener a un socio incómodo que compre la participación de la absorbible Unión Fenosa tras la entrada de Gas Natural, han desestabilizado y retrasado los planes de Monzón aún más que la misma crisis global.

Sin embargo, cuentan con Miguel Blesa y Caja Madrid, que caminan hacia una ampliación de su presencia en el accionariado desde el 10 al 15%, y subiendo. Parece ser que en los planes del presidente de Caja Madrid encaja perfectamente una empresa radicada en la capital de España y volcada hacia el mundo. Es el modelo de Blesa para la propia caja madrileña. Así pues, hay buen entendimiento entre Monzón y Blesa. En Indra quieren a Blesa al frente de Caja Madrid por muchos años.