Retribución del pasivo

La banca prepara una `guerra comercial´ para compensar las bajas remuneraciones

Los depósitos españoles sufren el mayor ajuste de los países de la zona euro en tres años
Juan José González

Mientras los ahorradores aceleran el ritmo de salida del dinero en depósitos hacia otros instrumentos en teoría más rentables, como los fondos de inversión o la renta variable, en Hacienda siguen dándole vueltas a ideas que contemplan el lanzamiento de productos novedosos, alternativos a las imposiciones bancarias que hasta hace poco más de un año hacían felices las cuentas de los ahorros más modestos. Ahora el precio del dinero está en mínimos históricos y todo parece indicar que será para largo. El Banco de España acaba de confirmar que el interés pasivo del dinero aplicado por las entidades bancarias españolas para plazos de hasta un año, era hasta junio pasado del 0,94%; el 1,55% en 2013 y el 2,32% en 2012. Tras el recorte de la semana pasada del BCE, el rendimiento medio que podrá conseguir el ahorrador español no llegará al 0,75%, lo cual obliga a las entidades a replantear nuevas estrategias puesto que el éxodo del dinero en cuentas remuneradas y depósitos a plazo hace tiempo que se produjo hacia fondos y bolsa. Las entidades financieras españolas, las más beligerantes de Europa, aprovecharán la ocasión.

Los más atrevidos, tan sólo dos entidades -ING y Aegon- superan el 2% TAE en los primeros meses, tres o cuatro, aunque con numerosos matices y múltiplies exigencias. Openbank y Santander online se mueven entre el 1,98% y el 1,75%, y también para los primeros cuatro meses. Y más conservadores y prudentes están Novanca, Unoe (BBVA), Bankinter, Laboral Kutxa, EVO Banco y Oficinadirecta.com con remuneraciones por debajo del 1,50% y un sinfin de exigencias y condicionantes. Desaparecen de esta relación de entidades `generosas´ el Espírito Santo y el Pichincha a `sugerencias´ de las autoridades. El resto de entidades financieras hace meses que ya habían ajustado sus tipos a la baja, en previsión de los recortes no solamente del de junio pasado sino también de los que vendrían después, como ha sido el de la semana pasada.

En cualquier caso, la remuneración a la baja de los depósitos a plazo viene siendo una constante en Europa, y España no iba a ser menos, desde 2012, incluso de forma más acentuada, tal como señalan las cifras del Banco Central Europeo y del Banco de España, las cuales dejan constancia de que el dinero, las imposiciones a plazo, reciben mejor trato en el resto de Europa, hasta el punto de que países como Francia e Italia retribuyen mejor los ahorros que en España y, por supuesto, mejor que Alemania, Luxemburgo o Letonia, estos dos últimos, casi dos tercios menos que España. Fuera de esta comparación quedan los casos de Grecia y Chipre, más necesitados en la captación de pasivo y, por tanto, obligados a pagar más por los depósitos.

Llama la atención el mercado español por el comportamiento de la retribución de pasivo. Las entidades reaccionan de forma más virulenta a los cambios de escenario, de modo que las bajadas y las subidas en las remuneraciones son más radicales. Tomando como referencia los últimos dos años frente al primer semestre del presente ejercicio, los países de la Eurozona llevaron a cabo varios ajustes en los años con mayores turbulencias -2012, 2013 y la mitad de 2014- mientras que en España la bajada de remuneraciones comenzó en 2013. El Banco de España obligó a las entidades financieras a limitar los intereses que abonaban a los clientes por imposiciones a plazo. Según el Banco de España, la caída de la rentabilidad de los depósitos se redujo en media un 70%.

El descenso español (radical) es el ajuste más fuerte llevado a cabo en Europa en los últimos tres años, una reducción que se produce como consecuencia de una situación de partida del sector bancario, caracterizada por la necesidad de encontrar financiación alternativa a un mercado interbancario que había desaparecido en su totalidad. Por otra parte, los intereses que se llegaron a pagar por los depósitos en esos años, pueden considerarse como extraordinarios si se tiene en cuenta la urgencia en la necesidad de saneamiento de los balances bancarios.

Las remuneraciones de los depósitos en España son actualmente de las más bajas de la zona euro. Si se toma como referencia la última década, los rendimientos de los depósitos españoles resultan ser los que más crecieron frente a competidores como Alemania, Francia, Italia y Portugal. Es probable que el comportamiento tan radical y virulento de las remuneraciones de los depósitos, no se encuentre relacionada, únicamente, con las subidas o con los recortes del precio del dinero, sino también, con la fuerte lucha de las guerras comerciales que se producen en la banca española, más beligerante como se verá que sus homólogas del resto de Europa. Una actitud que merece ser valorada de forma positiva.