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Siguiendo el camino de Unicredit
BBVA reajusta la cartera de participadas en Latinoamérica

La banca se ve obligada a una `recolección´ exterior de capital

A la caza de desinversiones, alianzas y acuerdos temporales de financiación
Cábalas en Economía para no llamar malo al ´banco malo´ que sugiere Bruselas
Juan José González

El mensaje ya estaba escrito en el guión. El ministro de Economía Luis de Guindos se encargó en persona de comunicar a los primeros banqueros del país, que no hay otro remedio más que lanzarse a una ronda de ´recolección de capital´ fuera de nuestras fronteras. En el caso de que el mensaje no hubiera llegado con nitidez, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, explicó el jueves que si los mercados interiores están secos y muy comprometidos en capital, no habrá más remedio que planear algunos viajes al exterior. Así que los grandes grupos bancarios, entre los que se incluyen Popular, Sabadell, Unicaja e Ibercaja, han comenzado a moverse por el universo financiero en busca de capital. Santander acelera la venta de filiales y hace acopio de fondos y BBVA reajusta la cartera de participadas en Latinoamérica, sin perder de vista el mercado asiático, donde siguen las lentas conversaciones con la banca china y una agencia financiera india. La ´recolección´ exterior de capital ya esta en marcha.

Ese guión venía a resumir las cuatro ideas del Ejecutivo español respecto a la crisis financiera -acordes con Bruselas- aunque para los banqueros la más importante no era otra si no la confirmación de que no habrá más dinero público para cuadrar unos descuadrados balances bancarios. En pocas palabras: la factura restante para pagar los platos rotos del sector privado correrá a cargo del sector privado. Y no habrá más dinero porque no puede haberlo, ya que el dispuesto por el sector público (Frob) trata de resolver las urgencias de las entidades nacionalizadas, agotados los recursos por Bankia y a la espera del rescate solicitado ayer con destino al remedio (y remedo) del ´banco malo´.

A propósito del ´banco malo´, el Ejecutivo esta preocupado por el asunto del que lleva varias semanas dando vueltas a la forma de hacer un ´banco malo´ pero sin llamarlo por su nombre. En ese trabajo por evitar lo inevitable, esta tanteando la solución que suele aplicar el Banco Santander: vender, drásticamente, la cartera de activos inmobiliarios, dejando limpio de problemas el balance. Una práctica que ya había experimentado el banquero en anteriores ocasiones, caso de Argentina en la década de los 80, o más recientemente en 2008 con la venta de la Ciudad Financiera y la red de oficinas.

Pero Economía no tiene tan fácil como Santander hacer una limpieza de balance de gran tamaño, así que es probable que en colaboración con las consultoras autoras del test de estrés, se pueda llegar a hacer esa colocación de inmuebles, los activos realmente tóxicos del sector y actualmente en la cartera de las nacionalizadas. A tenor de las cifras aportadas por las consultoras, así como las estimadas en el mercado inmobiliario, Economía da por hecho que la venta de esos activos tendría un descuento del 60%, una pérdida que aunque muy elevada resulta menos perjudicial que si esta se mantuviera en el balance. En otras palabras, el ministro de Economía da a entender que a partir del rescate solicitado ayer, no hay ni habrá efectivo para pagar las malas decisiones de los ejecutivos bancarios, así que, será obligatorio que los accionistas de los bancos, los verdaderos propietarios, repongan el dinero necesario.

Banco Santander continúa adelante en su particular carrera de desinversiones, algo que le reportará fondos y beneficios. En algunos mercados de Latinoamérica implicará la pérdida importante de posiciones de mercado. En todo caso, la prioridad esta marcada por las necesidades de capital. BBVA lleva el mismo camino, si bien, los activos de este banco le aportarán menor volumen de fondos y de beneficio. Para el resto del sector financiero, también en busca de capital por el mundo, se contemplan otras opciones diferentes a la realización o venta de activos, en una amplia gama de productos financieros y acuerdos societarios de colaboración. En este sentido parecen seguir el ejemplo del banco italiano Unicredit, entidad que desde hace varios meses mantiene una fuerte actividad recolectora de fondos por diferentes capitales financieras, aunque con distinta fortuna y eso sí, con unos precios que le pueden pasar factura en próximos ejercicios.

Una última duda entre las entidades financieras, parece estar cogiendo tamaño en las últimas horas. Se trata de la posibilidad de que el Ejecutivo obligue a un ligero aumento de las provisiones tras conocer el varapalo de las agencias de rating a la banca española, más provisiones que a pesar de haber sido negadas por el ministro de Economía mantienen vivo el recelo de los banqueros. Nunca se sabe.