La incertidumbre engordará el déficit

Rafael Vidal
La Unión Europea continúa teniendo a España en la mesa de observación, a pesar de los constantes halagos por sus logros económicos. Se confirma el "sí, pero no" del Fondo Monetario Internacional que venía a decir que, en el fondo, todo ha sido cuestión de suerte, ya que sin la caída del precio del petróleo y de los tipos de interés seguiríamos en el agujero, aunque esta cuestión del "agujero" es muy relativa, ya que una buena parte de la población española aún sigue en el y con escasas posibilidades de salir.
Dicen los técnicos de la U.E. que tenemos un fiscalidad frágil y que el endeudamiento es excesivo, una situación que parecía no tener importancia cuando los factores externos nos ayudaban, pero a partir de ahora hay que dar por supuesto que el petróleo seguirá caro, que los tipos de interés subirán en algún momento y que, por tanto, nuestra prima de riesgo volverá a subir.

Toda esa parrafada se puede resumir en una palabra: incertidumbre, lo cual pinta un panorama sombrío para la economía española del cual se deduce que el déficit para este año puede alcanzar el 3,5%, en lugar del 3,1% pactado con la U.E.. De ser así, y los técnicos no lo plantean como una simple suposición, haría falta un ajuste extraordinario de 4.300 millones de euros, es decir, que estamos como siempre en los últimos años, a punto de cumplir, y todo ello porque el Gobierno que ha gestionado la crisis sólo ha centrado los ajustes en algunos aspectos del mercado laboral, en infraestructuras, en Sanidad y en Educación, olvidando, a propósito, el aparato administrativo estatal y autonómico. Tenemos demasiada administración, pero eso no lo reconocerán nunca los administradores. Al final habrá que ajustar unos miles de millones de a saber dónde para cumplir las normas de nuestros administradores, a los que pagamos unos sueldos estupendos y eso incluye a los técnicos de la UE.