La quiebra de Hanjin empuja las tarifas de contenedores al alza en las principales rutas asiáticas

La naviera coreana intenta recuperar el control de un tercio de su flota desparramada por el mundo
Carlos Schwartz
La quiebra de la naviera Hanjin, la más grande en la historia del sector, afecta desde principios de septiembre las tarifas para el flete de contenedores en las principales rutas asiáticas . De acuerdo con los datos del índice confeccionado por Drewry las tarifas aumentaron del tirón un 42% el primero de septiembre hasta los 1.674 dólares para la ruta Shangai – Los Ángeles para contenedores de 40 pies. El 14 de septiembre -último dato disponible- el índice Shangai para transporte en contenedores fijaba 1.742 dólares en la ruta Shangai-costa oeste de Estados Unidos. “Tarifas imprevisibles en el flete no son un nuevo fenómeno, no obstante un cambio tan importante en la oferta como este muy probablemente causará una volatilidad extrema en el corto plazo. Los clientes de las navieras deben hacerse a la idea de que el coste del flete estará alto y la disponibilidad de bodega será escasa al menos durante varias semanas”, afirmó Richard Heath el director general de World Container Indices (WCI).
“La quiebra de Hanjin supone un fuerte shock para el mercado, algunos de nuestros clientes están haciendo planes de emergencia y nos han pedido que hagamos una estimación del impacto sobre su cadena de aprovisionamiento” de acuerdo con Philip Damas, consejero de Drewry copropietario de WCI junto con el Cleartrade Exchange.

Por su parte, el transitario on line español iContainers considera que la suspensión de pagos de la naviera Hanjin, primera compañía marítima de Corea del Sur y la séptima del mundo en términos de capacidad, disparará los precios de los envíos de contenedores y generará tiranteces en la cadena de suministros a nivel mundial. “A corto plazo, la caída de Hanjin introducirá cambios drásticos en el mercado, y ya estamos viendo los efectos. Se ha producido de repente una reducción de la capacidad de transporte que se traducirá en problemas de espacio y subidas de precios en el futuro inmediato. Muchas navieras han anunciado ya un GRI (incremento en la tarifa de los fletes) para el primero de octubre”, según Anna Mateu, directora de Calidad de iContainers. La ejecutiva de iContainers subrayó el estado de incertidumbre que se ha instalado en las terminales marítimas, incluidas las españolas (Hanjin opera en los puertos de Barcelona, Valencia y Algeciras) derivada de la situación sobrevenida. “La incertidumbre es absoluta, porque inicialmente las terminales no querían ni tocar los buques de Hanjin por miedo a no cobrar. Aproximadamente la mitad de la flota de Hanjin son buques alquilados, y en este caso la situación es aún más delicada”, explica Mateu.

Por su parte, Hanjin Shipping y el Gobierno de Corea intentan rescatar una tercera parte de la flota de la naviera que se encuentra dispersa por el mundo tras una decisión judicial que obliga a la empresa a devolver los buques charteados a sus propietarios. El pasado fin de semana 28 de los 97 barcos porta contenedores de Hanjin habían logrado descargar en sus puertos de destino. Otros 35 se dirigían hacia Corea y otros 34 siguen en diversos puntos del mundo. El juez que entiende en la quiebra de la naviera ha ordenado la devolución de los buques que hayan descargado. Un total de cuatro ya han sido devueltos, mientras que otros 13 han sido reclamados por sus propietarios. Hanjin ha evitado descargar en muchos puntos por temor al secuestro de sus barcos porque no existe un reconocimiento generalizado a nivel mundial de la ley de quiebras de Corea. Esto obliga a la naviera a solicitar protección de las autoridades judiciales de los países en los que sus barcos tocan puerto.

Hanjin obtuvo la protección de la justicia estadounidense, británica, de Japón y Singapur. Sin embargo varios barcos fueron secuestrados por orden judicial antes de que esa protección se hiciera efectiva por ejemplo en Estados Unidos a solicitud de diversos acreedores.

En las próximas semanas habrá vistas judiciales para solicitar protección para los activos de la naviera de acuerdo con la legislación local en Australia, Bangladesh, Bélgica, Canadá, Chile, España, Holanda, India, Italia, Emiratos Árabes Unidos, Vietnam y México. Entretanto la naviera logró descargar el Hanjin España en el puerto de Valencia la semana pasada, el Hanjin Gydnia en Long Beach, y el Hanjin Greece completó su descarga en Oakland, de acuerdo con el Ministerio de Finanzas de Corea. Antes de que la naviera obtuviera protección judicial varios de sus barcos fueron detenidos por orden judicial en puertos de Estados Unidos, China, Singapur, Australia y Canadá. Este trastorno supone una complicación añadida para la naviera con intereses en España.

La autoridad del puerto de Busán estimó en las primeras semanas de septiembre que en torno a 500.000 contenedores con mercancía por valor de 14.000 millones de dólares estaban retenidos en barcos y muelles en diversos puntos del mundo. De acuerdo con iContainers, los contenedores con artículos de regalo navideños se encuentran flotando en aguas internacionales a bordo de los barcos de Hanjin estancados en un limbo legal, a la espera de nuevos acontecimientos. “Puertos de todo el mundo están denegando el acceso a los barcos de Hanjin, por miedo a que la naviera caída en desgracia no sea capaz de pagar sus cuentas.

Otros barcos han sido obligados por la propia naviera a regresar para evitar la incautación por parte de los acreedores, y este punto muerto podría durar semanas o incluso meses”, asegura la  directora de Calidad de iContainers. Sin embargo el Gobierno de Corea y la naviera aportaron unos 100 millones de dólares a la empresa para poder atender los costes de descarga de sus buques. “Hasta ahora los puertos que han descargado han cobrado”, señala un transitario español que opera en Valencia.