"Global Compact Leaders Summit"

La Responsabilidad Social se institucionaliza como la herramienta de gestión del nuevo escenario económico

Naciones Unidas reclama responsabilidad y transparencia a las corporaciones
Beatriz Lorenzo

Se perfila, en los inhóspitos tiempos de la crisis económica y de confianza, como un manantial nuevo y caudaloso, pródigo en herramientas y conceptos alejados de la voracidad de antaño, arraigados en la transparencia y necesidad de sostenibilidad a largo plazo. La responsabilidad social se perfila en la actualidad como una de las principales prioridades a nivel social, institucional, político y corporativo; se manifiesta como el impulso necesario para que aquellos actores que han sobrevivido la crisis económica puedan competir en una economía globalizada y sostenible. La protección medioambiental, la defensa de los derechos humanos, la información fluida y veraz y la transparencia corporativa han pasado de ser simples ingredientes de un refrito que en ocasiones no dejaba de ser un simple barniz empresarial a convertirse en valores intangibles imprescindibles para crecer y sostenerse a largo plazo. En este fértil caldo de cultivo se ha celebrado, los pasados días 24 y 25 de junio, la tercera edición del Leaders Summit, bajo los auspicios del Pacto Mundial de Naciones Unidas y enfocada a la Responsabilidad Social Corporativa como cauce para el desarrollo.

Durante la cumbre, el desarrollo sostenible tuvo un lugar preeminente, y se saludó a la buena ciudadanía corporativa como ingrediente esencial para la superación de la crisis económica y la poda de obstáculos en el camino al desarrollo a largo plazo. El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon puso el acento en la importancia de que las compañías hayan empezado a incrementar sus esfuerzos para ser más éticos, sostenibles y responsables.

DESARROLLO Y RESPONSABILIDAD

A través de la Cumbre el Pacto Mundial- que celebra su décimo aniversario- tiene como objetivo animar a las compañías a la adopción de políticas sostenibles y socialmente responsables. Ciertamente es esencial para la recuperación de la confianza y el fomento del crecimiento económico un acercamiento entre las empresas, los organismos internacionales y la sociedad civil. Mediante la implementación de unos principios básicos- y ahí entran en juego los principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas-las empresas pueden llegar a funcionar como motores de la globalización.

En este sentido, el Global Compact Leaders Summit ahonda en los objetivos del Pacto Mundial para concienciar al sector privado en la implicación de las normas sociales y éticas, bajo riesgo de resultar políticamente asiladas. En palabras de Ban Ki-moon las empresas deben dejar a un lado su devoción por las ganancias a corto plazo y practicar a la responsabilidad social corporativa. Estas afirmaciones quedan avaladas por el hecho de que Naciones Unidas haya eliminado en los dos últimos años más de mil compañías de su lista de firmantes por no comunicar los avances en la implementación de los principios éticos que- se espera- han de ser cumplidos al adherirse al Pacto Mundial.

Caso peculiar es el de España que el pasado año daba a conocer un incremento del 21% en el número de informes de progreso presentados por las compañías españolas. Sin embargo, este incremento escondía una falsa sensación de mejora puesto que el 48% de todos los informes elaborados por las entidades firmantes de la Red del Pacto Mundial de Naciones Unidas en España para promover la responsabilidad social no incluían ningún objetivo en el marco de los principios a promover. Así, y a pesar de que el peso de España en la Red del Pacto Mundial es de un 10,9 por ciento -por delante de Francia y Estados Unidos-, mientras que la tasa de inactividad es de un 5,07 por ciento, el más bajo de todos los países participantes en el Pacto Mundial, los datos pueden considerarse engañosos al no recibir la RSC un trato completo en casi la mitad de esos informes, que no adoptan estrategias ni planes definidos y no toman como suyos los principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas, las bases de todo plan de responsabilidad social que se precie.

OBJETIVOS Y TRANSPARENCIA

Los Objetivos, definidos en el año 2000 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), incluyen reducir a la mitad la proporción de personas que padecen pobreza y hambre (en relación a 1990), garantizar la educación primaria universal, promover la igualdad de género y reducir la mortalidad infantil y la materna, entre otros aspectos. Georg Kell, director ejecutivo de la Oficina del Pacto Mundial, admitió que aunque la responsabilidad corporativa continúa ocupando un lugar prioritario en la agenda empresarial, muchas firmas no han implementado políticas clave sobre derechos humanos y contra la corrupción.

Durante la Cumbre de los pasados días 24 y 25 también UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) llamó también a los líderes corporativos a elaborar políticas socialmente responsables para eliminar el trabajo infantil en sus fábricas. En un comunicado conjunto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) y la Oficina del Pacto Mundial, exigieron a los ejecutivos eliminar la discriminación de género en los lugares de trabajo. +

Así pues, la Responsabilidad Social se plantea en la actualidad como una de las piedras angulares de la gestión empresarial, el motor capaz de aceitar la maquinaria de un nuevo modelo productivo más eficaz, responsable y sostenible a largo plazo. Es necesario un fuerte impulso y un compromiso firme por parte de los líderes empresariales para que las empresas que han conseguido sobrevivir a la crisis puedan competir en una economía globalizada y sostenible. La protección medioambiental, la defensa de los derechos humanos, la información fluida y veraz y la transparencia corporativa han pasado de ser simples ingredientes de un refrito confuso y meramente decorativo a convertirse en valores intangibles imprescindibles para sobrevivir a largo plazo. En ese sentido, la llamada dimensión externa de la responsabilidad social se hace cada vez más patente, revelada en informes, guías, memorias y documentos que tratan de dar satisfacción a unos grupos de interés que pugnan- en mayor o menor medida- por recibir una información transparente y fluida de la actividad de las compañías.