Valeriano Gómez, ministro de Trabajo

La tasa de paro desemboca en ‘cruzadas’ electoralistas en la red

Los internautas se dividen a la hora de repartir culpas entre los políticos
Se habla de un país “desgobernado”, apelando a la desconfianza en la gestión de lo público
ICNr

La tasa de paro se convirtió ayer en tema económico del día, tras darse a conocer en la red el dato correspondiente al mes de septiembre. El Ministerio de Trabajo cifra el nuevo incremento en 95.817 personas, lo que deja un total de 4,22 millones de desempleados en el país. La cifra no sorprende, pero no por ello se suavizan las críticas de los internautas, que aprovecharon la noticia para emprender sus propias 'cruzadas' electorales de cara a los próximos comicios del 20-N. Además, del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se desprende que el paro continúa en cabeza de las preocupaciones de los españoles.

Aunque esperado, el dato presenta matices que lo agravan. Y es que se trata del mayor avance registrado en el mes de septiembre desde el año 1996, y supone casi el doble de parados en relación a la cifra del mismo mes de 2010. A la hora de repartir culpas, abundan en la red las referencias a la mala gestión socialista. “Son las consecuencias de tanta reforma laboral, el PSOE les abrió el grifo a la patronal y es lógico lo que está pasando. Despidos baratos, ERES injustificables, contratos dobles precarios, etc.”, comenta un lector en elEconomista, aunque hay quien apela a los tiempos del Partido Popular y pide mantener cierta perspectiva histórica para recordar de dónde viene realmente la crisis. Tampoco faltan culpas para la prensa: “Los medios de información españoles deprimen y eso es muy malo para invertir. Otros días salen con titulares de euforia”, se leyó en Expansión.

En una vertiente más negativa, se habla también de “un país desgobernado” en el que ya sólo quedan “dos comodines para evitar una crisis en la sociedad”: la economía sumergida y las ayudas entre familiares. Y es que para muchos, la crisis ya no es sólo económica: “Vamos camino de la explosión social”, comenta otro lector. Otros esperan, no sin cierto escepticismo, que “toda esta situación no nos lleve a males peores”: “cuando la gente no tiene nada y nada que perder es cuando es más irracional. Y ojo, que la masa es mucha gente”.

En todo caso, parece que lo peor está por llegar: en determinadas zonas, tal y como recuerda otro lector, hay factores determinantes que provocarán grandes descensos que aún no se han dejado notar. Es el caso de Baleares: “Se conjugan fin de temporada turística, despido masivo de trabajadores públicos, fin de la época dorada de la construcción... Para febrero 2012 tendremos unas estadísticas de paro de historia”.

BATALLA ELECTORAL

La publicación en la web del nuevo dato de paro sirvió ayer también de plataforma para que cada cual defendiera sus propias consignas electorales. De un lado, algunos lectores consideran “dramático” que aún haya personas que defiendan a los “irresponsables que nos han gobernado en los últimos años”. De ahí que se critique que exista cierto sector de ciudadanos que, “como no votará al PP, se aferra a los cantos de sirena de Rubalcaba sin abrir sus neuronas a otras alternativas que el 20-N tendremos en nuestras manos”. Se pide, por ello, romper con las ideas de la guerra civil: “azules y rojos, buenos y malos, derecha e izquierda... Todo eso está superado” y se ha demostrado que el socialismo “es un excelente defensor del capitalismo”, comentan en la web de elEconomista. En resumen, se pide votar “ideas, no siglas”.

Mientras, los defensores del socialismo apelan a la mala gestión de los populares en legislaturas pasadas y en cómo su política ha llevado a la situación actual. Consignas como “¡Por el pleno empleo! ¡Vota PSOE! ¡Pásalo!” se leyeron ayer en la red, no sin numerosas críticas y votos negativos por parte de otros internautas. Otros aseguran que la única opción viable es votar en masa a Rubalcaba, promotor de “el cambio”, bajo la vieja consigna de “PP nunca mais”.

LA CULPA ES “DE LAS AUTONOMÍAS”

Los internautas también hicieron referencia a los profundos recortes llevados a cabo en muchas comunidades autónomas. Recortes que han acabado con muchos puestos de trabajo pero que, sin embargo, no rechazan la mayor parte de los lectores de prensa económica online. No hay que olvidar, apuntan, que la crisis ha provocado que se despida “a muchos interinos, trabajadores de empresas públicas y de cajas de ahorros” pero, “eso sí, mandándolos al paro, que lo paga el Estado central, cobrando sus directivos indemnizaciones millonarias”.

También el ministerio de trabajo se centró en las Comunidades Autónomas y su gestión de los recortes. La secretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, advirtió ayer de que el “rápido ritmo de los ajustes” que están llevado a algunas comunidades autónomas y ayuntamientos “está perjudicando el empleo”, además de la “calidad de vida de los ciudadanos”. De estos recortes procede, según Rodríguez, un total de 15.000 parados nuevos de los 95.817que se han sumado al INEM durante el mes de septiembre.

Sin embargo, la opinión pública se decanta por la necesidad de llevar a cabo estos despidos: “Un empleado innecesario, improductivo... no es un trabajador. Es un lastre para la creación de empleo productivo y eficiente”, comenta un usuario en relación a las declaraciones de la secretaria. Así, la “malísima gestión” de la economía española” se perfila como la gran culpable de los recortes actuales.

¿BAJAR IMPUESTOS?

Mientras, las estadísticas revelan la gran división social que gira en torno a las bajadas y subidas de impuestos como medida de ajuste ante la crisis. Cuatro de cada diez españoles, el 39,5%, cree que es preferible bajar impuestos aunque esto suponga menos gasto en prestaciones sociales y servicios públicos, según el barómetro de opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este martes; pero una porción similar de la población, del 41,3%, es partidaria de gastar más en prestaciones sociales y servicios públicos aunque ello implique pagar más impuestos.

Para los lectores, todo depende del punto de vista con el que se mire: “Los que tengan medios económicos, querrán menos impuestos y menos servicios. Los que no tengan medios económicos, más impuestos (pero que paguen los que tengan un euro más) y más servicios”. Así, mientras unos hablan de la falta de “cultura cívica” de los españoles -en referencia a la necesidad de reforzar el estado del bienestar-, para otros es hora de frenar el “despilfarro” del dinero público, que se lleva a cabo continuamente “sin que haya consecuencias legales por ello”.

La falta de confianza es otro factor clave: hay quien opina que “no se puede confiar los impuestos a políticos sobradamente corruptos”. Por eso parte de los internautas aboga por gestionar de forma privada el dinero de cada cual, porque “¿quién va a preferir que le roben?”. La otra cara de la moneda, obviando este argumento, está en que, pase lo que pase, no se puede ir contra el crecimiento del sector público: si “lo de menos impuestos y más gasto privado nos ha llevado hasta aquí, vamos a probar ahora lo de subir los impuestos y aumentar los servicios públicos: educación y sanidad. A ver qué pasa”.