LA OREJA DE LARRAZ

La UE propicia un cambio de Directiva sobre pensiones complementarias que facilitará la acumulación de derechos

Javier Ardalán

El Comité de Representantes Permanentes (Coreper) aprobó ayer una modificación de la Directiva de mejora de la consolidación y preservación de los derechos de la pensión complementaria.

La medida se sitúa en el contexto de las pensiones de jubilación para asegurar que las normas que rigen el funcionamiento de estos regímenes no obstaculizan la libre circulación de trabajadores entre los Estados miembros, lo que reduce las oportunidades a los trabajadores móviles para acumular derechos de pensión suficientes para el final de sus carreras.

Su objetivo es reducir los obstáculos que se encuentran en algunos regímenes complementarios de pensión, con el fin de facilitar la movilidad de los trabajadores. Además, la Directiva aborda la cuestión del derecho de los trabajadores a la información sobre cómo la movilidad afectará a la consolidación y preservación de los derechos de pensión complementaria.

Las pensiones de seguridad social (el denominado `Pilar I´ pensiones) obtenidas en los diferentes Estados miembros están coordinados bajo la regulación 883/2004/EC, lo que garantiza que si una persona trabaja en más de un Estado miembro de que él o ella no pierde en términos de los derechos de pensión de seguridad social.

Las pensiones de jubilación gozan de una protección limitada conforme a la Directiva 98/49/CE del Consejo, con respecto a la preservación de los derechos de pensión.

Los elementos principales de la Directiva son, entre otras cosas, que se limita a los casos de movilidad transfronteriza, dejando a las normas relativas a los trabajadores móviles internamente a la discreción de los Estados Miembros; define un trabajador saliente "como un trabajador que se mueve entre los Estados miembros"; se prevé un periodo de consolidación y un período de espera breve.

En los umbrales para el pago de sumas de capital, un criterio amplio, se añade a la entrega los estados miembros la opción de fijar un umbral para dichos pagos, teniendo en cuenta la adecuación de las futuras pensiones de los trabajadores, el plazo de adaptación es de cuatro años a partir de la fecha de entrada en vigor de la Directiva. La propuesta de la Comisión se remonta a 2005. Tras el dictamen del Parlamento Europeo en 2007, la Comisión adoptó una propuesta modificada, que excluye el tema de transferibilidad.

En 2012, el Consejo Europeo pidió que la sostenibilidad de los sistemas de pensiones para mejorar y para la adquisición y preservación de los derechos de pensión complementaria que deben reforzarse los trabajadores móviles.

Los sistemas de protección social de los distintos Estados miembros deben hacer frente al problema del envejecimiento demográfico. Las reformas adoptadas o previstas en la mayoría de los Estados miembros se están moviendo hacia un mayor desarrollo de los planes de pensiones complementarios.