La CNMV vuelve a contratar al ’cliente misterioso’

ICNR
El supervisor del mercado español recuperará en tres ámbitos al cliente misterioso (mystery shopper) un vigilante de las prácticas comercializadoras mediante profesionales que se hacen pasar por clientes en las entidades financieras.
Reedita así la labor que ya realizó en 2016, cuando examinó la venta de productos financieros en las redes de algunas entidades. El estudio mostró entonces que en las entidades se producían algunas irregularidades, como las recomendaciones verbales de forma implícita no reconocidas como asesoramiento o información insuficiente sobre riesgos o costes. Entonces no hubo sanciones, pero ahora Albella admitió que estudiarán las consecuencias por mala praxis en la comercialización de productos financieros. La CNMV no vigilará de cerca solamente a las entidades.

También pondrá en el foco la operativa online de los bancos y a los chiringuitos financieros. Albella anunció que firmará un acuerdo con la Dirección General de la Policía para tenerlos bajo control. Las entidades europeas que comercializan contratos por diferencias (CFD) son otro frente de batalla del supervisor, que incidirá en los requerimientos de información de este tipo de entidades a sus reguladores de origen. "Queremos promover el intercambio de información para que las entidades que prestan servicios en España se sientan supervisadas", afirmó Albella, que insistió en su preocupación por la venta de productos complejos y citó expresamente a las firmas de Chipre que operan en CFD.