La Justicia siempre llega (tarde)

Cinco episodios radiofónicos intentaron explicar hace unos años la estafa piramidal con la que dos sociedades, Fórum Filatélico y Afinsa, lograron engañar a 270.000 ahorradores que mantenían 4.000 millones de euros en activos, algunos reales y otros ficticios, de las dos compañías, como si de una inversión altamente rentable se tratase, y se supone que también segura, en sellos y monedas, la mayoría de ellos inexistentes. Pero poco había que explicar al respecto ante la evidencia de los hechos, pues una estafa se hace visible en el momento en que un ahorrador acude a recuperar su dinero y se encuentra con las puertas cerradas.

Fácilmente entendida la primera parte; la estafa, lo que no termina de comprenderse es la pachorra extrema mostrada por la Justicia; nada menos que doce años para dictar sentencia, y casi tres del Supremo para confirmar, finalmente, que las dos sociedades hicieron lo probado y primero sentenciado. En total, y a la postre, casi quince años de espera (y desesperación) para los estafados que ahora serán indemnizados sólo económicamente, pues en estos largos años de `espera legal´ la reparación debida a los daños resulta incobrable. Harían falta cien capítulos para explicar la acción de la Justicia. Y no se sabe si sería suficiente.