Sostenibilidad

Las petroleras lo siguen teniendo "crudo"

Los desmanes de las petroleras se ramifican en múltiples tentáculos de malas prácticas. El respeto a los derechos humanos de los habitantes de las comunidades emergentes parece estar en la cuerda floja a juzgar por casos como el de Shell, cuyas explotaciones en el Delta del Níger generaron miles de millones de dólares en ingresos pero contribuyeron a empobrecer a la población de la zona, arruinando mediante la destrucción de las tierras de cultivo, la mayoría de los medios de subsistencia de la población.

Ante tal panorama, no es extraño que las petroleras pugnen a toda costa por subirse al carro de la Responsabilidad Social, del respeto medioambiental y de la transparencia de cara a unos grupos de interés especialmente susceptibles, el último caso es el de la petrolera estadounidense ConocoPhillips ha anunciado que "se retira" de un "polémico" proyecto en la Amazonia peruana, según informa la ONG Survival que ha señalado que esta decisión llega después de conocerse el "riesgo" que supone para la vida de los pueblos indígenas no contactados que viven en la zona.

Por otro lado, ha advertido de que la anglofrancesa Perenco planea construir un oleoducto desde esa misma zona que "destruirá grandes extensiones de selva y atravesará el territorio de los indígenas".

El director de Survival International, Stephen Corry, ha señalado que "si a estas empresas globales realmente les importa la responsabilidad ética, no pueden continuar trabajando en zonas donde ponen en peligro vidas humanas". "No es posible obtener el permiso de los indígenas no contactados para trabajar en estos lotes, así que la única conclusión lógica es que deberían mantenerse fuera de su territorio", ha concluido.