OBSERVATORIO DE MERCADOS EXTERIORES

Las sólidas finanzas públicas contribuyen a la recuperación de Chile

CRÉDITO Y CAUCIÓN

Chile sigue siendo la quinta economía más grande de América Latina, y sigue contando con las bases macroeconómicas más sólidas de la región, con un clima inversor atractivo, un alto nivel de transparencia y una fuerte disciplina fiscal. La economía abierta de Chile y los acuerdos comerciales han generado un aumento estable del comercio exterior, de manera que sigue siendo uno de los principales receptores de inversión extranjera de la región.

El terremoto que sufrió Chile en febrero de 2010 provocó una destrucción generalizada en las regiones centrales, poniendo al nuevo Presidente, elegido en marzo, ante una ingente tarea de reconstrucción. Si bien el impacto humanitario fue, sin duda, significativo, desde una perspectiva económica las sólidas finanzas públicas de Chile le han permitido superar el desastre, confirmando la rápida respuesta del país y los planes de contingencia su estatus como una de las economías más sofisticadas de la región. De manera global, se prevé que los costes de la reconstrucción se sitúen en torno a los 8.000 millones de dólares de Estados Unidos, financiados inicialmente con las considerables reservas del país, constituidas a partir de la riqueza minera de Chile y años de altos precios del cobre.

Al igual que el sector de la construcción, los sectores minorista y de materiales se beneficiarán de los esfuerzos de la reconstrucción. El desarrollo de energías renovables y las TI también auguran buenas perspectivas de crecimiento. El terremoto sólo causó daños menores y no interrumpió significativamente la actividad en el sector de la minería, ya que el cinturón del cobre se encuentra en el norte del país que se vio relativamente poco afectado. Chile sigue siendo el principal productor del mundo de cobre, molibdeno y nitratos naturales, y se calcula que sus reservas de cobre representan aproximadamente el 38% de las reservas mundiales totales. El 27% de la inversión extranjera se concentra en el sector de la minería, y equivale a una inversión de cerca de 50.000 millones de dólares de Estados Unidos. De enero a mayo de 2010, el precio del cobre aumentó un 9,4% interanual, recuperando los niveles de antes de la crisis financiera, debido a los indicios de recuperación mundial y a la demanda de China. Se estima que el crecimiento de la producción de cobre alcance en torno al 2,4% en 2011.

CHILE SIGUE SIENDO LA PRIMERA ECONOMÍA DE SUDAMÉRICA

Si bien se prevé que el impacto del terremoto haya desacelerado la economía en el primer semestre de este año, no debería desviar el crecimiento económico global de 2010, y las sólidas bases macroeconómicas se mantendrán. El FMI prevé un crecimiento del PIB del 5,0% este año y del 6,0% en 2011. El aumento de la demanda doméstica y un gobierno que favorece el mercado mantendrán a Chile como primera economía de la región.

Chile todavía se enfrenta a problemas de desigualdad social muy arraigados y a un entorno económico externo difícil. Sin embargo, se prevé que seguirá manteniendo un rumbo político moderado a la hora de contrarrestar estos problemas, un rumbo que, hasta ahora, ha demostrado tener éxito. A corto plazo, el foco de atención será la tarea de reconstrucción y, si bien gran parte de la financiación inicial procederá del Gobierno, éste también estará muy dispuesto a fomentar toda la inversión privada posible. Se espera que la inversión privada y extranjera, especialmente en los sectores de la minería y la construcción, contribuya a financiar el esfuerzo de reconstrucción y reduzca la carga financiera para el Gobierno.