Los bancos buscan alternativas al desahucio para frenar la morosidad

Para contener la escalada de la morosidad en los últimos meses, como en el Santander, un 25% y subiendo, asegura el banco

Desde el estallido de la crisis hasta mediados de 2011 se han registrado 293.357 embargos. Un número que se corresponde con tantas familias, familias que se quedan sin hogar y bancos que ven cómo sus activos inmobiliarios y los riesgos de impago, crecen de forma alarmante hasta disparar sus provisiones a los 55.000 millones y lastrar sus resultados -el beneficio de las entidades ha caído un 52% frente al segundo trimestre de 2011-.

Tanto las familias, que no quieren perder sus casas, como las entidades, que tienen más de 20.500 millones en activos inmobiliarios, buscan una salida para acabar con los embargos y los desahucios que han convertido a bancos y cajas en las mayores inmobiliarias de España. Para ello, algunas entidades han tirado de imaginación y en el último año han implantado una serie de medidas para llegar a un acuerdo rápido con el hipotecado y así conseguir que pague, aunque sea poco.

El Banco Santander, por ejemplo, lanzó el pasado mes de julio un "plan general" para reducir la cuota de la hipoteca a los parados y a los trabajadores que pierdan más del 25% de su salario. Esta entidad financiera tiene una tasa de morosidad inmobiliaria del 25% "y subiendo", según reconoció el consejero delegado Alfredo Sáenz, retrasó el pago de la hipoteca a 1.962 clientes con dificultades económicas desde el pasado 27 de julio, lo que ha supuesto el aplazamiento de unos 404 millones.

El método elegido por el Santander para renegociar "rápidamente" las hipotecas es aplicar una carencia o reducción de la cuota del capital préstado manteniéndose el pago de los intereses fijados en la hipoteca, lo que se traduce en un ahorro de hasta el 50% de la letra. "Lo último que un banco quiere es tener una mora, por ello siempre tratamos de refinanciar o dar carencias", dicen.