Montoro presenta los Presupuestos

Los internautas desglosan los PGE para 2015 y reclaman pensiones más altas y más apoyo al parado de larga duración

La opinión pública señala el excesivo optimismo del Gobierno en materia de ingresos y reclama rebajas fiscales para impulsar el consumo
La deuda pública, que alcanzará el cien por cien del PIB, preocupa a los ciudadanos, que reclaman ajustar profundamente el gasto público
ICNr

La jornada de ayer tuvo un protagonista indiscutible: la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2015. El desglose de las cifras trajo de la mano varios titulares que se repitieron en todas las cabeceras de la prensa online y en las redes sociales, especialmente en lo referente al gasto en prestaciones por desempleo, pensiones o en intereses de la deuda pública. También protagonizaron cientos de comentarios las previsiones de incremento del déficit, que sobrepasará el cien por cien del PIB durante el próximo ejercicio. Una vez más, estas cifras se convierten en el punto de partida de un debate sobre las medidas que convendría adoptar para invertir esta tendencia. 

Del desglose de datos se desprende, entre otras cosas, que las pensiones, el desempleo y el pago de los intereses de la deuda pública se `comerán´ más de la mitad del gasto presupuestario previsto para el año 2015, según consta en el proyecto de Presupuestos. En concreto, estas tres partidas suman un total de 192.448 millones de euros, lo que representa el 55,33 por ciento del gasto total, que asciende a 347.839 millones de euros, un 1,5 por ciento menos que en 2014. El gasto en pensiones, prestaciones por desempleo e intereses de la deuda, las partidas más cuantiosas junto con las transferencias a las administraciones públicas, bajará un 0,69 por ciento (1.353 millones menos) en comparación con 2014.

Los internautas no tardaron en achacar este descenso a la disminución del número de personas con derecho a cobrar la prestación por desempleo y otros tipos de ayudas. Los ciudadanos hablan de una huida de personas al extranjero que, sin duda, rebajan la factura de la Seguridad Social. A ello se suma que muchos parados –el número de desempleados de larga duración es muy elevado- han agotado sus prestaciones y, por tanto, no cuentan con ayuda alguna a día de hoy. 

Así, los internautas echaron por tierra las explicaciones del Ejecutivo, que argumenta que el gasto en prestaciones por desempleo `empieza a experimentar el efecto positivo´ de las medidas adoptadas por el Gobierno en materia laboral. Niegan también que la tasa de paro vaya a cerrar el año próximo en el 22,9 por ciento y, aunque así fuera, tal tasa de recuperación se sigue considerando insuficiente por parte de los internautas. `Ahora mismo, tal y como está la legislación y la reforma laboral, llegar a trabajar con un contrato del que te permita cotizar para percibir desempleo es un lujo. Cada vez menos parados tienen derecho a prestación y han pasado a las migajas de los subsidios´, sentenció un lector. 

En lo que respecta a las pensiones, éstas suponen, como es habitual, el mayor gasto del Presupuesto, con 131.658,93 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 3,3 por ciento respecto al año anterior y el 37,9 por ciento del gasto total. Sin embargo, ello no justifica, a juicio de los lectores, la decisión del Gobierno de subir las pensiones sólo en un 0,25 por ciento durante 2015, ya que esta `ínfima´ actualización no sirve siquiera para amortizar el incremento del IPC, por pequeño que éste sea, ni para afrontar las subidas de impuestos que se han llevado a cabo durante los últimos años. 

Así, aunque es cierto que el gasto en pensiones se ha visto incrementado en un 34,3 por ciento desde el inicio de la crisis, debería afrontarse este problema ajustando en otras partidas que resulten innecesarias, no `asfixiando´ al sector. Y es que el colectivo de pensionistas `también son consumidores´ y, por tanto, aunque sea sólo por motivos estratégicos, necesitan mantener un nivel de ingresos digno que les permita acceder a bienes y servicios en igualdad de condiciones. Más allá de ello, las economías domésticas se encuentran asfixiadas en general,  y los internautas recordaron los efectos de esta realidad: `La pobreza extrema crecerá, habrá más desahuciados y muchas personas tendrán que volver a vivir con sus padres. Es intolerable que no se reduzca ni un privilegio de políticos, enchufados etc., y que la gente muera de hambre´, apuntó un lector.

En cuanto a la deuda pública, los intereses se reducirán un 5,2 por ciento, hasta los 35.490 millones, lo que representa el 10,2 por ciento del gasto total. Esta cifra supone más del doble de la que suponían los intereses de la deuda en 2008 (15.265 millones), cuando la deuda pública no representaba más del 34,3 por ciento del PIB. En este sentido, los internautas se mostraron alertados ante la idea de que este indicador supere el cien por cien del PIB, una realidad que los medios dieron por hecho para el próximo ejercicio y que llevó a la opinión pública a reclamar, una vez más, medidas contundentes contra el gasto público desmedido. `Gallardón ya ha encontrado otro trabajo, ganando más que antes: 8.500 euros al mes de nada´, criticó un lector. Este tipo de ejemplos se convierten en objeto de censura por parte de la opinión pública, que ve cómo de dinero público salen salarios y otros muchos tipos de gastos con cuantías totalmente ajenas a la realidad del sector privado. 

MÁS INGRESOS EN 2015

Del lado de los ingresos, los medios recogieron que el presupuesto consolidado de esta partida alcanzará los 298.317,51 millones de euros en 2015, lo que representa un incremento del 5,9 por ciento respecto al año anterior, según el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado de 2015. En definitiva, tal y como resumió un lector, `la recaudación por impuestos directos y cotizaciones sociales crecerá un 3,9 por ciento, hasta los 200.270,92 millones de euros, pese a la rebaja del IRPF y del Impuesto de Sociedades que entrará en vigor el año que viene´.

El resultado es que el esfuerzo fiscal seguirá siendo idéntico durante el próximo año, o al menos así lo cree la opinión pública, que relaciona directamente un indicador con otro. Así, las rebajas anunciadas para el próximo ejercicio prometen compensarse `por otro lado´ con lo que, en la práctica, el nivel de impuestos que tendrá que desembolsar el contribuyente será idéntico o mayor, peor difícilmente menor. A otros ciudadanos, además, no les `cuadra´ que los ingresos por IVA vayan a ser tan optimistas como proyecta el Gobierno: este tributo `no podrá generar los ingresos proyectados, incluso en caso de que subiera´, aseguró un lector.