OBSERVATORIO DE LAS REDES SOCIALES

Los internautas opinan que “si Grecia sale del euro, España debería hacer lo mismo”

La salida del país heleno perjudicaría al turismo español al abaratarse su oferta frente a la nacional
Falta de crédito: se habla sobre cambios en los hábitos de consumo y ahogamiento del pequeño negocio
ICNr

¿Saldrá finalmente Grecia de la eurozona? El Gobierno heleno lo desmiente, la prensa siembra la duda, en Europa hay más de una voz a favor, y, mientras, en España, los internautas sopesan las consecuencias que ello acarrearía para la economía nacional. En caso de materializarse, la salida de Grecia provocaría un descenso generalizado en sus precios que no vendría nada bien a España ya que con ello la oferta turística del país vecino –ente otras- sería mucho más atractiva.

Las noticias sobre la crítica situación de Grecia han copado los foros de la prensa económica durante el cierre de semana. Desde el foro Burbuja Económica, entre otros muchos, se señaló el pasado viernes que, según recogieron distintos medios, Grecia podría estar planeando su salida de la zona euro. Un dato hecho público por el diario alemán Der Spiegel, citando fuentes del gobierno alemán, que el país heleno desmintió el sábado a través de un comunicado, reiterando que no se baraja la posibilidad de abandonar la eurozona ni de volver a introducir su anterior moneda.
 
Sin embargo, son muchas las voces que recomiendan esta decisión como la más acertada de cara a lograr una rápida recuperación. Es la opinión, entre otros, del presidente del instituto alemán de estudios económicos Ifo, Hans-Werner Sinn. Un paso que “sería el mal menor” dadas las circunstancias, según declaró para el Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung. Con ello, Grecia podría devaluar su moneda y lograr a largo plazo la mayor competitividad de su economía.

Para los internautas, aunque se trata de un paso “traumático”, es la mejor solución para el país. Y no sólo eso: no faltan comentarios que recomiendan que todos los PIGS tomen el mismo camino, incluida España. Califican, además, al euro, como “la moneda alemana”, y citan como ejemplo de recuperación el caso de la salida de la convertibilidad de Argentina, país que ahora “crece al 7 por ciento”. “En España existe un exceso de capacidad en muchos sectores que no se cubrirá estando en una moneda como el euro”, declara un comentario en el foro de la noticia de elEconomista.

Brasil es otro caso paradigmático: “salió de la crisis bajando el real”, señala un internauta, que asegura que, aunque con ello tanto Brasil como Argentina –que tuvo que seguir su ejemplo- se resintieron, hoy ambos países crecen. Saliendo del euro se podrían vender productos que a día de hoy se venden mal en el extranjero, incluidas las viviendas, asegura un lector, ya que “se volvería a la relación calidad-precio que perdieron hace tiempo”. Además, en caso de que Grecia abandone el euro sin que España vaya detrás, se provocaría un gran perjuicio para la economía española. “nuestro turismo y agricultura lo notaran negativamente, y son dos de los pocos sectores españoles con saldo comercial positivo a nivel de la balanza de pagos”, señala un usuario de la misma web.
 
Desde el foro económico Euríbor.com se mantiene el mismo criterio: no parece una idea descabellada “teniendo en cuenta las condiciones que les han impuesto sus acreedores desde el BCE, Alemania y Francia”. Unas premisas que son “impagables e insufribles”. Si Grecia saliera de la eurozona su deuda se multiplicaría, por una parte, debido a la devaluación de su moneda, pero podría suspender pagos y ello casi obligaría a una quita de la deuda, señala un usuario. Lo mismo se aplica a España: “Mejor ponerse una vez ‘colorao’ que 10 veces amarillo. Mejor salir del euro ya, que irnos hundiendo poco a poco”. Otros matizan que, aunque la salida beneficie a las exportaciones y favorezca el turismo, teniendo un saldo comercial negativo la medida no compensará.
Menos crédito, menos consumo, menos empresas
 
La semana concluía con malas noticias para los pequeños y medianos empresarios. La concesión de crédito seguirá estancada durante este año, según han reconocido el secretario de Estado de Economía, el gobernador del Banco de España y los consejeros delegados de BBVA y Santander, a lo largo los últimos día. El foro económico de El País recoge la situación en una entrada –muy exitosa en Twitter- en la que se contempla que las causas se encuentran en que España aún se encuentra demasiado endeudada. Hay que “desapalancarse” y liquidar toda esa deuda para que los bancos vuelvan a dar dinero, aunque en sentido negativo ello supone un freno al mantenimiento negocios que dependen de ello para subsistir.

Los comentarios critican que, ciertamente, los bancos no dan su brazo a torcer a no ser que quienes soliciten crédito sean grandes empresas o la Administración. Pymes y autónomos se quedan fuera, de forma que “no hay crédito para quien más lo necesita”. Los planes de viabilidad se convierten en toda una tortura.

Se denuncia, además, que no aumentarán los préstamos a particulares y empresas mientras tengamos “un agujero negro con las Administraciones”, aunque no falta quien opina que muchas empresas piden financiación sin tener posibilidad alguna de subsistir.

Esta falta de crédito afecta también a los particulares, que ven limitado su nivel de consumo ante la falta de ingresos. Una realidad que provoca cambios en los hábitos de compra. En este sentido, hay quienes afirman que la crisis no afecta tanto al consumo y que los ciudadanos siguen saliendo igual que siempre. Para otros, los españoles se han visto obligados a reestructurar incluso la lista de la compra para estirar al máximo sus escasos ingresos. Lo cierto es que, según recoge la prensa, la compra de alimentos más baratos ha crecido con la crisis, del mismo modo que se reduce el volumen de compra. Además, los comercios minoristas son los más afectados, ya que sus ventas han descendido un 8,5 por ciento respecto al año anterior, frente al 3,9 por ciento de los supermercados, según el Índice General de Comercio Minorista que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), recogido en un reportaje de El País.

Ante esta tendencia, que promete acentuarse, hay que adaptarse sin olvidar que “los españoles han pasado por momentos peores, en los que sí que se pasaba hambre”, denuncia una internauta en contra de los comentarios más catastrofistas. Otros apuntan que, mientras intentamos ahorrar lo máximo en algunos ámbitos, como el de la alimentación, mantenemos el mismo nivel de consumo en lo que a tecnología se refiere: Internet, televisores de pantalla plana, secadoras, portátiles de última generación… Bienes que, para muchos, son en realidad totalmente prescindibles y que, además, normalmente se fabrican en el extranjero. “España se está convirtiendo en un país muy caro, y eso dificulta exportaciones”, denuncia un internauta. Un problema que “influye en el mercado del turismo”.

Sea como fuere, el descenso de la calidad de vida es claro, y ello repercute en la buena marcha del entramado empresarial. Uno de los sectores más afectados por la crisis, el de la hostelería, culpa también a la recién estrenada Ley Antitabaco. Una norma que, según los datos publicados por La Información, ya ha provocado un descenso medio de las ventas del 16 por ciento para el sector. De ahí que los hosteleros hayan decidido manifestarse durante la jornada de hoy en Madrid.

La noticia, compartida casi 200 veces en Facebook, ha circulado por la web durante el fin de semana con gran éxito y se ha recogido en foros empresariales y especializados. Se denuncia que, sólo en Madrid, nueve de cada diez locales están sufriendo pérdidas, siendo los más afectados los bingos, bares y locales de ocio nocturno –sus ingresos se han reducido una tercera parte-.
 
Habría que estudiar las causas reales de esas pérdidas, comentan los usuarios. La norma contra el consumo de tabaco en lugares públicos y espacios cerrados no es culpable del descenso, sino que lo es la falta de dinero. “No hay menos gente por el tabaco. Es que hay 5 millones de parados”, denuncia un comentario. Muchos comentan alegrarse de la medida y disfrutar más de su tiempo de ocio en espacios sin humo. Para los empresarios, sin embargo, una caída de las ventas tan vertiginosa no puede deberse sólo a factores económicos. La norma se concibe como excesivamente estricta y, según los defensores del empresario, debería haber locales “para todos, fumadores, y no fumadores también”.