Los tipos al 0% reducen la capacidad de las aseguradoras de vender seguros de ahorro

ICNR
Las primas de seguros de vida, entre ellos los de ahorro, lastraron otra vez en 2018 el crecimiento del sector, lo que acerca a Mapfre al liderazgo que mantiene VidaCaixa.
Los tipos bajos perjudican la venta de seguros de ahorro y “el gran reto del sector asegurador es cómo lograr crecimiento de los seguros de vida ahorro”, según Manuel Aguilera, director general del servicio de estudios de Mapfre que presentó este miércoles el informe sobre ‘El mercado español de seguros en 2018’ realizado por el servicio de estudios de la compañía.

La rentabilidad de las inversiones financieros del sector asegurador se situó en 2018 en el 2,8%, el nivel más reducido desde 2008, según el informe ‘El mercado español de seguros en 2018’ realizado por el servicio de estudios de Mapfre. Este retorno, aun así, está muy por encima de los bonos soberanos, a pesar de que el 55,1% de la cartera de renta fija es deuda pública, mientras que otro 20,6% es deuda corporativa. Asimismo, hay un 7,8% en fondos, un 7,6% en depósitos y tesorería, un 5,2% en renta variable y un 5,2% en inmuebles.

La política monetaria del BCE ha terminado de hundir la capacidad de las aseguradoras españoles de vender seguros de ahorro, productos que tienen una penetración muy inferior a la de otros países. De esta forma, las primas de los seguros de vida, entre los que se incluyen los de ahorro, lastraron otra vez en 2018 el crecimiento de la industria, lo que acerca a Mapfre al liderazgo que mantiene VidaCaixa.

La política monetaria, que castiga principalmente a los bancos, también perjudica a las aseguradoras parcialmente, cuya rentabilidad sobre el capital (ROE) bajó del 12% al 11,4% en 2018, aunque sigue muy por encima de los niveles del 7% de la banca. Los tipos al 0% perjudican a las aseguradoras por dos vías: una es que lastra la rentabilidad de sus inversiones, que están principalmente en renta fija. La otra, que hunde los retornos de los seguros de ahorro más conservadores, los únicos que las aseguradoras han conseguido colocar de forma masiva, ya que los unit link -cesta de productos con carcasa de seguro de ahorro-, en los que el cliente puede asumir más riesgo, han perdido la batalla con los fondos de inversión.

Por segundo año consecutivo, las primas de seguro de vida cayeron en 2018, con un descenso del 1,67% en 2018. Así, la aportación al crecimiento del sector fue negativa (-0,6 puntos porcentuales) debido a la contribución negativa de 1,5 puntos porcentuales de los seguros de vida ahorro, ya que los de vida riesgo aportaron 0,8 puntos. Por su parte, las primas de los seguros de no vida crecieron un 4% hasta los 35.382 millones, manteniendo su correlación con la evolución del PIB, y aportaron 2,1 puntos al crecimiento total.

El peso de la renta fija ha ido aumentando en los últimos años en la cartera. “Se tiene en cuenta la liquidez y otros criterios al invertir por carga de capital. Incluso si subieran los tipos o cambiara de manera dramática el entorno, no habría un gran cambio en la cartera”, explica Aguilera, ya que si se desacopla la cartera respecto a las primas comprometidas por productos de ahorro, habría penalización en capital por Solvencia II.

El informe señala también que la Brecha de Protección del Seguro (diferencia existente entre la cobertura de seguros económicamente necesaria y beneficiosa para la sociedad y la cantidad de dicha cobertura efectivamente adquirida) aumentó hasta 29.000 millones de euros en 2018, 800.000 euros más que un año antes. La insuficiencia que se refleja, principalmente, en el segmento de seguros de vida, que aglutina el 96,1% de esta brecha.

Por otro lado, los españoles gastaron una media de 1.369,5 euros en seguros en el año 2018, 11,7 euros más que en 2017 (+0,86%), según el informe de Mapfre que calcula un gasto por persona en seguros de no vida que creció un 3,35%, hasta 752,7 euros, lo que compensó el recorte del 2% en el desembolso de seguros de vida, hasta 616,8 euros por usuario.