Merkel

Como era de prever hemos tenido Merkel en desayuno, comida y cena. La canciller alemana no dio muestras en esta ocasión de su habitual indecisión y elogió -con cierto exceso condescendiente- las medidas económicas del Gobierno Zapatero. La foto -la segunda en loor al presidente en dos días- no puede esconder que Merkel respaldó a Zapatero con la misma intensidad con que lo criticó durante meses pero que le recomendó sin vacilar que siga con las reformas y le hizo más de una sugerencia. Está bien pero no es suficiente, vino a decir. La misma visita es un refrendo quizá, precisamente, por lo dura que fue con anterioridad. Pero también vino a vigilar que no se pare, que España tiene todavía mucho que hacer, mucho que ajustar.