Mútua Madrileña redujo su beneficio un 26,6% y venderá sus participaciones en Repsol y Sacyr

Mutua Madrileña obtuvo en 2008 un beneficio neto de 301,9 millones de euros, un 26,6% menos que en 2007, debido al mayor esfuerzo realizado en provisiones por la caída del valor de su participación en Repsol y Sacyr, así como a la ralentización del negocio y a la bajada de tarifas. El presidente de la compañía, Ignacio Garralda, ha anunciado que venderá estas participaciones cuando su cotización se recupere. Además, Mutua abandonará el patrocinio de Renault.

Así lo explicó hoy en la presentación de las cuentas de 2008 Garralda, quien añadió que la aseguradora ha decidido emplearse a fondo en la captación de mutualistas con tarifas más competitivas y mejora de los servicios, tras el abandono de 35.000 asegurados en el pasado ejercicio.

Asimismo Garralda anunció que la aseguradora venderá, previsiblemente, sus participaciones en Repsol "en cuanto se calme el mercado", ya que sus caídas en Bolsa le han obligado a provisionar 227,4 y 65,3 millones de euros, respectivamente, contra la cuenta de resultados y han sido fuente de "muchos disgustos".

Por otra parte, y pese a este descenso del beneficio neto, Garralda destacó la solidez del balance de Mutua, que tiene un margen de solvencia en el negocio de No Vida del 1.791% frente a una media del sector del 273,7%, además de unos fondos propios de 2.945,7 millones de euros, factores especialmente importantes "en el contexto actual".

Garralda resaltó, además, que Mutua inicia el presente ejercicio sin ninguna deuda -"no hay ninguna póliza de crédito en esta casa"-, al tiempo que su patrimonio total ascendía a 31 de diciembre a 5.206,1 millones de euros "a valor de mercado".

De esta cantidad, 1.763,9 millones correspondían a sus inversiones en renta fija, activos líquidos a corto plazo y efectivo; otros 1.013,9 millones estaban invertidos en fondos; otros 467,8 millones, en renta variable (Repsol y Sacyr); otros 1.663,4 millones, en inmuebles, y otros 297,2 millones, en entidades del grupo, según un desglose contable que Garralda calificó de "desnudo integral" en aras de la transparencia, su principal objetivo.

En esta línea, la aseguradora encargó una valoración independiente de su patrimonio en renta fija a Analistas Financieros Internacionales (AFI), que resultó ser sólo 7 millones de euros superior al estimado por Mutua.

Los ingresos por primas del Grupo ascendieron a 1.308,4 millones de euros a cierre de diciembre, un 5,1% menos que en 2007, de los que la mayor parte, 1.093,5 millones, correspondieron al negocio de autos, el principal de la Mutua, que cayó el 6,7% por la menor venta de vehículos y también por la estrategia de reducción de las tarifas de autos y otras bonificaciones para los mutualistas.

Por sociedades, Mutua Madrileña fue la que más aportó al Grupo, 267 millones de euros, seguida de Aresa, adquirida hace tres años y aún en proceso de integración, que aportó 16 millones, en tanto que Autoclub aportó 5,7 millones y Mutuactivos, 1,9 millones.

El ratio de siniestralidad en no vida -básicamente autos-, fue del 84,5% frente al 74% del sector, lo que Garralda atribuyó al incremento de las provisiones, que están incluidas en los gastos de siniestralidad, que subieron el 1,7%, hasta alcanzar los 955,7 millones.

Los gastos de explotación, por su parte, se quedaron prácticamente congelados, en 86,5 millones de euros, con un ratio del 7,67% frente al 18% del sector, básicamente porque la Mutua vende directamente sus productos sin recurrir a mediadores, lo que abarata sus gastos.

En consecuencia, el ratio combinado del ramo de no vida correspondiente al pasado ejercicio -la suma de la siniestralidad y los gastos de explotación- fue del 92,7%, muy parecido al 91,9% que tiene de media el sector, pero 6,5 puntos porcentuales superior al de 2007.

Por otra parte, la cartera de la sociedad individual Mutua Madrileña se situó en 1.816,95 millones de pólizas, de las que en 2008 se realizaron 95.325 nuevas contrataciones.