Análisis de la prensa

La opinión pública valora una posible quita de la deuda de Grecia sin que el país salga del euro

Los internautas se dividen a la hora de valorar la culpa del Gobierno y piden que el escándalo no salpique a España
ICNr
Grecia vuelve a ser noticia un día más y a acaparar portadas en la prensa económica online. El miedo a que el país se encuentre abocado a incurrir en un impago de su deuda dentro del euro sigue generando cientos de comentarios en la web y titulares en los medios. Ayer se convirtió en noticia cómo el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha retrasado de facto el impago de Grecia al permitir que el país active la cláusula de Zambia, es decir, juntar los cuatro pagos previstos en junio en un solo desembolso a final de mes, por 1.600 millones.
Esta dilación, según los medios, no evita el peligro de default, ya que en julio y agosto Atenas debe devolver al Banco Central Europeo (BCE) 3.500 y 3.200 millones, respectivamente, además de 628 millones al FMI. Y la realidad es que el país no tiene liquidez. Por ello, y con este panorama, entre los analistas y medios políticos cobra fuerza otro escenario: el impago dentro de la Unión Monetaria, esto es, que Grecia decida no pagar préstamos antes del verano, haga un corralito que evite fuga de capitales y negocie quitas, sin salir del euro.

Así lo contempló ayer elEconomista, en una información plagada de consultas a distintos expertos: "Que Grecia suspenda pagos no implica irse de la eurozona. Se podría hacer un pool con los acreedores y negociar una salida política", sostuvo Lorenzo Bernaldo de Quirós, presidente de Freemarket. Según él, Atenas no puede acceder a las pretensiones de la UE en materia laboral y de pensiones, lo que la aboca a la suspensión, pero Bruselas tampoco se atreve a expulsarla, por los posibles contagios. En la misma línea se pronunció, según la misma información, Gilles Moec, economista de Bank of America Merrill Lynch para Europa, quien estima que Grecia podría seguir en el euro tras el impago, "siempre y cuando se alcance un acuerdo con los acreedores poco después". Sin liquidez, "Atenas deberá emitir pagarés, pero esto no será sostenible".

En este contexto, la primera fecha clave es el próximo (muy próximo) 30 de junio, momento en que Grecia tendrá que pagar los 1.600 millones debidos al FMI. La directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, podría alargar hasta mediados de agosto la declaración oficial de impago griego. En ese mes y medio, lo lógico será que continúen las negociaciones políticas entre Atenas, el BCE, el FMI y la Comisión Europea, en el sentido de retrasar pagos, impulsar reformas más profundas por parte griega, negociar nuevas condiciones de rescate, etc. En este sentido, los expertos en finanzas internacionales subrayan que a ninguna de las partes les conviene una ruptura.

En siguiente momento crítico llegará antes de finales de julio, cuando Grecia se enfrentará al posible impago al BCE. Además, aunque en junio Grecia logre pagar al FMI, antes de finales de julio deberá devolver 452 millones al FMI y 3.500 millones al BCE. Ante un posible impago a este último, existe un vacío legal que imposibilita prever qué sucedería si Atenas no cumple. Eso sí, los expertos en finanzas internacionales insisten en que la solución y las medidas serían siempre políticas. El FMI y el BCE niegan la posibilidad de una quita de deuda helena, aunque Bruselas necesita tiempo para convencer a Grecia de que acepte más reformas, y el Ejecutivo de Alexis Tsipras necesita ganar tiempo.

UNA RUPTURA QUE EVITAR

Los internautas, por su parte, coincidieron ayer con los analistas a la hora de entender que una ruptura con Europa o con cualquier institución internacional no conviene a ninguna de las partes. Grecia no debe salir del euro porque lo contrario podría sacarla del mapa económico y “hundirla en la miseria”: mientras, para las instituciones a las que pertenece, esa salida sería entendida como un fracaso de la estructura misma, algo “intolerable” a todas luces para su continuidad. Se teme un efecto contagio que para muchos es más que previsible, y se habla de un probable y no merecido “premio” -a Grecia a pesar de sus malas praxis- en forma de quitas con una segura permanencia a estos conglomerados de países.

Ese es el escenario que se espera y el que muchos internautas consideran deseable –aunque también injusto-, aunque sólo sea por egoísmo. Y es que esa posible salida de Grecia de la zona euro acabaría perjudicando a países vecinos y, en definitiva, a sus acreedores, por lo que parece menos costosa su permanencia a pesar de los incumplimientos más que probables del país en el cumplimiento de sus pagos. De lo contrario, las consecuencias serían nefastas, sobre todo para los propios griegos: “Lástima la ignorancia del pueblo griego que no le han contado la verdad antes de tomar la decisión de votar y de una u otra forma lo van a pagar caro o muy caro”. “Una pena de país, mal gestionado”, resumió otro.

No se trata, sin embargo, de una opinión unánime. Algunos piden que Grecia salga del euro “por el cien de todos” y reclaman que “cada palo aguante su vela”. Al contrario, no faltaron lectores que aseguraran que “la avaricia y corrupción de los que prestaron dinero público ajeno a Grecia a unos intereses impagables debería ser investigada”. “Otra forma de vaciar los bolsillos de los contribuyentes con impunidad de los políticos amigos de repartirse el dinero ajeno”, sentenció un lector. En esta misma línea, se aseguró que “no es cuestión de coletas ni extrema izquierda, sino de producción y financiación”. “¿Alguien en su sano juicio le prestaría dinero a quien dice que paga el 15 por ciento de interés anual? Los locos y ladrones son los que han prestado 200.000 millones de euros a los griegos para hacer política europea. Era dinero de todos para sus negocios. Y los tontos son lo que votaron a esos políticos que siguen subiendo el IVA”, resumió un internauta.

Otros, por su parte, quitaron hierro al asunto asegurando que “hemos llegado a extremos absurdos”. “La economía griega representa, en PIB, menos del 5 por ciento de la Eurozona. Una quita de deuda no llegaría al 1 por ciento. Las continuas subidas y bajadas del euro y el petróleo, sin embargo, alcanzan hasta el 20 por ciento, y el dinero negro en circulación otro 20 por ciento. Pero aquí hay mucho político corrupto interesado en que el público centre la atención en lo mal que está Grecia para meter miedo a la población”.