Las petroleras europeas negocian con Teherán

Ejecutivos de Royal Dutch Shell y de Eni se han reunido con autoridades iraníes en Teherán para discutir la inversión en la industria energética del país.
De esta forma, los grupos petroleros internacionales confirman por primera vez en público este tipo de negociaciones de cara a un posible acuerdo nuclear con Occidente.

Las reuniones, que tuvieron lugar en mayo y junio, son la evidencia del creciente interés entre las grandes petroleras en Irán, que posee las terceras mayores reservas de petróleo y de gas del mundo, pero que necesitará decenas de miles de millones de dólares de inversiones extranjeras para materializar sus ambiciones de duplicar prácticamente la producción a finales de la década.

Un portavoz de Shell explicó a Financial Times que sus directivos se reunieron con homólogos en Teherán este mes para discutir la deuda pendiente con la National Iranian Oil Company por el crudo extraído pero por el que no se ha pagado. Añadió: "También discutieron áreas potenciales de cooperación empresarial si se levantan las sanciones".

"Revisamos con regularidad nuestra cartera de crecimiento y no excluimos a ningún país abierto a la inversión extranjera", explica la compañía. "Si la relajación de las sanciones lo hiciera posible, estaríamos interesados en explorar con el Gobierno de Irán el papel que puede jugar Shell en el desarrollo de su potencial energético".

Irán produce unos 2,7 millones de barriles de petróleo al día. Pero un informe de la consultora Wood Mackenzie dice que podría añadir 600.000 b/d a la producción a finales de 2017, asumiendo que alcance un acuerdo nuclear con EE UU y la UE que levante las sanciones.