Rajoy y mister Trumpeter se saludaron

Alfonso Pajuelo
Rajoy y mister Trumpeter se saludaron por teléfono. Digo saludar porque quince minutos de conversación con traductores por en medio no da para más. Leer el comunicado de La Moncloa sobre la charla ocupa más de tres minutos y eso le basto a nuestro presidente para dejar constancia de que es un pelota. Había que guardar las formas educadas de la diplomacia pero para eso bastaba con los saludos de cortesía. En lugar de eso, Rajoy se ofreció como interlocutor ante la UE e Iberoamérica, una iniciativa –sin respuesta- que refleja la alta opinión que nuestro presidente tiene de sí mismo pero en lo que no coincidirán los líderes europeos a los que, por supuesto, no se les había ocurrido pensar en Rajoy como interlocutor.
No es que haya sido una metedura de pata exactamente pero da un poco de risa. Quizá la retranca del líder indiscutido intentó ponerle un poco de humor a la cosa. Si es así, no lo consiguió y ahora en Europa nos van a tomar a chufla. Y no digamos en Latinoamérica. Deberían haberle escrito el saludo.