Recaudador del enemigo

Los supervisores bancarios europeos no tienen reparos en mostrar su vehemencia cuando se trata de ejercer la defensa del negocio bancario. En las últimas horas han trascendido algunas críticas a la actuación de las tecnológicas que forman el grupo GAFA, acrónimo de Google, Amazon, Facebook y Apple, que indican claramente que Europa tiene bien identificado a sus enemigos, en este caso, las tecnológicas, en tanto que activos competidores del sector bancario.

Ya venían mostrando las autoridades reguladoras europeas una animadversión abierta hacia la actividad de estas compañías, presentes cada vez más en sectores de la economía. Pero ahora parecen haber iniciado una segunda fase, ya al ataque, contra las tecnológicas señaladas. El primer movimiento apunta a la ejecución de una decisión, de una estrategia que avanza hacia el establecimiento de un coto a la utilización de datos de clientes. 

A Amazon ya le han fijado algunas limitaciones respecto a la utilización de los datos de sus clientes. Y ahora es Facebook la que empieza a ser repudiada por algunos bancos que se niegan a trabajar con la tecnológica. El problema crece a medida que pasa el tiempo por las necesidades de obtener información de las tecnológicas, mientras que los bancos continúan con sus estrategias de hacerse fuertes y blindarse frente a los gigantes de la GAFA.

Y todo parece indicar que la guerra va a continuar con la nueva batalla que se anuncia para el próximo año y que puede comenzar a partir de la próxima semana, cuando la nueva presidenta del supervisor europeo, el BCE, ponga en marcha la normativa que obligará a las multinacionales de la tecnología, a la GAFA, a pasar por la taquilla de los nuevos impuestos que prepara el banco central. El sector bancario se podría convertir, paradojas de la vida, en recaudador delegado por el supervisor para el cobro de esos impuestos.