REE ‘conecta’ las expectativas renovables de Moncloa a las interconexiones eléctricas

ICNr

Lo tiene claro. Como un mantra que repite Luis Atienza, confiado en que, ahora que ya ha convencido a la gala RTE y está a punto de despejar definitivamente la interconexión catalana con Francia, sus avisos lleguen a los oídos de Zapatero y Sarkozy.

Después de un cuarto de siglo en el que España ha conseguido ser pionera en el modelo de operador y transportador de red y ahora líder en integración renovable, “las interconexiones con Francia son la prioridad de las prioridades de Red Eléctrica Española para la próxima década” y deberían serlo, según su presidente, del conjunto de todo el sistema eléctrico si es que España quiere cumplir sus compromisos europeos 20/20, “sin descuidar otros objetivos" y un deseable "consenso amplio" en materia de energía que dé continuidad en el tiempo a un modelo energético. En la mira, la aspiración de poder llegar en 2020 a 5.000 Mw, más cerca del 10% que los miembros de la Unión Europea se comprometieron a alcanzar en la Conferencia de Barcelona.

Atienza, ahora que acaba de hacerse sitio en la presidencia de la Very Large Power Grid Operators Association (VLPGO), que agrupa a los trece mayores operadores de sistemas eléctricos del mundo, recuerda que España fue, ya en 1985, pionera con un modelo de transportador y operador de red privado e independiente, el primero del mundo que se salía del modelo de monopolio vertical eléctrico de los países del entorno. Lo recordaba el presidente de Red Eléctrica de España (REE), en un desayuno informativo en la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). Después, REE era la primera operadora del mundo en integrar en tiempo real la producción eólica, y ahora lo hace con la solar.

España es referente mundial en la integración de energías renovables -aproximadamente 19.000 MW eólicos instalados y cerca de 4.000 MW solares- gracias, ente otras cosas a la creación del CECRE de REE, el Centro de Control de REE y su especialización en la integración de energías renovables. No hay otro operador de red en el mundo que tenga más eólica, pues en EEUU, China o Alemania intervienen varios distintos. Un horizonte que obliga a REE a gestionar desde máximos de potencia instantánea de 14. 962 MW -como el del martes 9 de noviembre, que obligó a exportar 1.498 MW y activar el bombeo, absorbiendo este sistema 1.951 MW- hasta a veces una producción menor de 300 Mw Pero la capacidad y la fluidez del sistema español se verán cercenadas sin ‘mallar’ mejor la red de transporte y acometer nuevas interconexiones. A España se le puede subir la ‘fiebre renovable’ en los muros de la cerrazón gala.

REE le recuerda a Industria que para integrar como espera las renovables ‘no gestionables’ en la próxima década requeriría triplicar su conexión actual con Francia, al menos, hasta 5.000 Mw. Nada que no le haya avanzado también en realidad a España hace menos de un mes el mismísimo director de la AIEA. “España y Francia necesitan de una mayor interconexión eléctrica para que la Península Ibérica continúe su apuesta por las energías renovables y supere las fluctuaciones en la producción, evitando la inestabilidad del sistema”. “Para compensar la volatilidad de la energía renovable, hace falta tener un mercado más grande que la Península Ibérica” - Nobuo Tanaka dixit- y “la conexión de España y Portugal con la red eléctrica europea "no es buena". El mix de generación hacia el que va España es muy demandante de red -tiene que ser mucho más robusta, mallada y flexible- y exige mayor capacidad de exportación y de almacenamiento.

REE mira a Europa, al horizonte de una o varias superredes europeas en las que España debía tener un papel de hub, no sólo por su ubicación geográfica y su liderazgo en gestión de redes, sino por su peso renovable en el mix. Moncloa baraja aún un modelo de generación y retribución eléctrica del que sólo ha retratado -a través del Paner- sus aspiraciones europeas. Uno con el que Sebastián aspira a lucir un 20% de la energía total consumida de generación renovable en 2020. Es un tren al que Luis Atienza se sube, pero sólo en los vagones de la prudencia. “REE apuesta por la penetración de las energías limpias en el sistema eléctrico”, al fin y al cabo, la transportadora y operadora de red ha sido la primera en conseguir la integración de cuatro veces más de la eólica que en el año 85 pensaban que sería posible alcanzar. Pero lo justo para recordar -a quien corresponda- que para alcanzar ese 20%, un 40% de la generación eléctrica tendrá que ser renovable y que eso supone un modelo de integración aún más complejo de las redes y las capacidades. Uno que no sólo pasará -aunque que también- por la mejora de sistemas de almacenamiento de energía, por la optimización de la demanda -y su aplicación como un factor de gestión de red- por el uso de las tarifas valle y punta para incentivar horas y modelos de consumo en detrimentos de otros (España es uno de los países con más diferencia entre las dos).

TRÍO DE INTERCONEXIONES CON FRANCIA

La conexión catalana -que según Atienza sigue el ritmo y según los calendarios previstos- entraría en funcionamiento desde 2014. La sociedad conjunta creada por Red Eléctrica de España  y RTE para el desarrollo de la nueva interconexión interpirenaica, Inelfe, adjudicará antes de que concluya el año los contratos para el desarrollo de la mayor parte del proyecto (la primera nueva conexión en 38 años que el vecino despliega con España)  al que se destinarán cerca de 700 millones de euros de inversión. Pero, -a la vista de un nivel de conexión hoy superior al 3%- , llegaría a 2.800 Mw y aún serían necesarias otras dos líneas para aproximarse al 10% de conexión con Francia que los Veintisiete se propusieron como objetivo hace más de una década. Por eso, ahora que REE está a punto de dar a luz a la conexión catalana, prepara ya el segundo y el tercer proyecto para mejorar las conexiones con Europa.

Aún el director de REE no sabe si el cable submarino se llevará a la mesa de ambos Ejecutivos antes o junto a la interconexión del Pirineo Occidental en la próxima Cumbre hispano-francesa de 2011, pero avanza ya los estudios técnicos a cuatro manos con su homólogo galo RTE. A muy largo plazo, no descarta incluso la posibilidad de crear un cable con Reino Unido, aunque dado su perfil también de alto aislamiento energético con el resto de la UE, no es la prioridad del operador de red español. En la mesa de Sebastián -lo reconocía en los Premios de la Energía del Enerclub-, después de la regulación de las retribuciones del Régimen General y de la mediación en el contencioso gasista con Sonatrach y Argelia, despunta ya la urgencia de mejorar las interconexiones eléctricas, en los Pirineos y en el Estrecho. Otra cosa será la voluntad de los Ejecutivos.

Sólo así podrá España superar su piel de Isla energética, no sólo para poder ampliar los flujos de importación y de exportación -sobre todo- hacia los vecinos, sino para poder integrar una producción de renovables. España, con más de 75.000 Mw instalados, hoy sólo cuenta con una conexión eléctrica con Francia de 3,5% a través del Pirineo aragonés, con capacidad para importar 1.400 megawatios a la hora (el equivalente, por ejemplo, a una central y medio de ciclo combinado), y exportar apenas la mitad, muy lejos de algunos vecinos del sur y centro Europa, que es del 15% sobre su capacidad de generación. La directiva europea, que permite a los países de Europa que no tengan posibilidades de sol, agua, viento o territorio cubrir su 20% de energía renovable para el año 2020, despeja el horizonte para que acaben recurriendo a comprar los excedentes de electricidad sostenible y renovable descarbonizada de España y Portugal. Una oportunidad para las fuentes de generación ibérica, si supera el nivel actual de aislamiento hacia Europa, gracias a la cerrazón histórica francesa. El éxito renovable en España topa con el problema del almacenamiento de los excedentes, del impulso de los bombeos reversibles de agua y con tanto crecimiento de eólica y ante la oscilación de la producción, especialmente cuando más se consume, los ‘vertidos’ de parques podrían ser más habituales a partir de 2014.