Repsol acelera su apuesta por el hidrógeno y reclama un marco regulatorio adecuado

ICNR
La energética trabaja en distintas opciones tecnológicas para generar de forma competitiva hidrógeno renovable y de baja huella en carbono, como vector energético de gran potencial con utilidades en la industria, la movilidad o en el sistema eléctrico al tiempo que reclama un marco regulatorio adecuado que permita el desarrollo de este tipo de proyectos y facilitar su rentabilidad.
Según publica en su último boletín de noticias, Repsol apunta que uno de los retos para que el hidrógeno renovable despegue está en unos costes de producción que a día de hoy son superiores al hidrógeno convencional.

"Se estima que, una vez desplegados en todas sus posibles aplicaciones, el hidrógeno renovable y el de baja huella de carbono podrían llegar a suponer entre el 10 y el 20% del consumo energético mundial", explica Elena Verdú, científica senior de Desarrollo de Procesos de Repsol Technology Lab. Por ello, "dentro de nuestro compromiso con la transición energética, apostamos por el desarrollo de tecnologías de producción de este tipo de hidrógenos".

El hidrógeno renovable y el de baja huella de carbono pueden ser dos vectores energéticos de gran potencial con utilidades en la industria, la movilidad o en el sistema eléctrico, siempre y cuando cuenten con un marco regulatorio adecuado que permita el desarrollo de este tipo de proyectos y haga posible su rentabilidad. Repsol trabaja en distintas opciones tecnológicas para generarlos de forma competitiva.

Entre sus ventajas, el hidrógeno renovable y el de baja huella de carbono aportan la versatilidad de sus usos energéticos, además de ser alternativas más sostenibles que el hidrógeno convencional que se emplea en la industria, principalmente en las de producción de amoniaco y refinado de petróleo. En el caso de Repsol, el hidrógeno renovable servirá como materia prima para fabricar los combustibles sintéticos con cero emisiones netas en la planta que la compañía planea construir en el puerto de Bilbao.

El hidrógeno renovable y el de baja huella de carbono pueden emplearse también para almacenar a gran escala los excedentes de electricidad renovable que se van a producir a medida que aumente la cuota de este tipo de energías. El coste de la electricidad renovable será previsiblemente muy bajo en los momentos en que la generación supere a la demanda, por lo que se podría utilizar para generar hidrógeno a un precio competitivo.

En el ámbito de la movilidad, el vehículo de pila de combustible propulsado por hidrógeno es una de las opciones para descarbonizar el transporte pesado por carretera, principalmente.

En la actualidad, Repsol es el primer productor y el primer consumidor de hidrógeno en España, al contar con algunos de los centros industriales más importantes del país. En concreto, el hidrógeno es un componente clave para sus procesos de refino. Se emplea en los tratamientos de desulfuración e hidrocraqueo que mejoran el rendimiento y la calidad medioambiental de sus combustibles.