Sabadell, listo para `tomar´ tierra

La banca sufre en Bolsa, pierde valor, lo hace con la misma fuerza que cae la economía, es el termómetro natural, habitual, ritual. La borrasca, sin embargo, pilla a unos más que a otros. Los inversores y los accionistas contienen la respiración. Se contiene también la alta dirección, perdidos ya los bonus, limitados los salarios, cortados o aplazados hasta nueva orden los dividendos. Pierde la banca capitalización una media del 50% de su valor, pero alguno pierde más que el resto, más de la cuenta y sin caer en la cuenta que la próxima que presenten a junio, recogerán la gran caída, lo que en el sector se conoce como el "primer aterrizaje". Lo que sucede ahora es que se sospecha que Sabadell se va a estrellar, va a tomar tierra, de golpe, porque la bajada es excesivamente rápida. Es lo que le parece al supervisor.

Se escapan en cierta medida Bankia, BBVA, Santander y Bankinter, con bajada controlada. Pero no logra frenar la caída Sabadell, el banco de Josep Oliu, que pasa por momentos delicados en todos los frentes; en el financiero, con un rendimiento del negocio que sufre más que el resto de sus competidores, y en el bursátil es una sangría a cielo abierto: huyen inversores y fondos, sólo hay que observar que el banco vale casi un 74% menos desde que comenzó el año ¡tres cuartas partes menos! Cerró el ejercicio pasado con 6.000 millones de capitalización y ayer no llegaba a los 1.500 millones. En buena lógica, los inversores interesados en hacerse con gangas deberían estar acechando al valor. Pero ni con esas; el banco no interesa. Y el supervisor lo sabe.