Una CNMV inútil

Tenemos un regulador bursátil completamente inútil. No ineficiente -que también lo es- ni perezoso -no es discutible que lo sea-; inútil. En periodo de liquidación por traslado, con un presidente “amuermado” y una organización interna dividida y desconcertada, la CNMV no cumple sus fines o lo hace con desgana y a destiempo. Y qué decir de la supervisión, pues dejémoslo en penosa.

El viernes se pusieron serios y decidieron implacables remitir a la Fiscalía el caso Blueprime al detectar indicios de delito. Se van a enterar, pero ¿quiénes?. Cinco meses después de los hechos han tomado la decisión que podían haber tomado una semana después de aquella mascarada que afectó a la cotización de Banco Popular y dejó atónito al mercado. La CNMV es ‘segura’ y con eso puede que esté dicho todo. Por cierto, a Segura lo respalda Solbes, no lo olvidemos.